¿Cuánto le costó a Xbox reparar el Aro Rojo de la Muerte?

César

Microsoft comenzó a recibir llamadas en su centro de atención a clientes tan solo unas semanas después de que el Xbox 360 se había puesto a la venta (22/11/2005). Los jugadores buscaban una solución respecto a un extraño problema que paralizaba la consola después de unos cuantos minutos de uso. Para 2006 el Xbox 360 no solo logró adelantarse al PlayStation 3 y Wii, sino que además consiguió desatar la ira de los fans por un problema conocido como el “Aro Rojo de la Muerte”.

Un nombre tan dramático como literal, pues llegó a las mentes de los afectados- y la prensa- al ser ésto lo último que muchos usuarios podían ver en su consola antes de perderla para siempre. Y lo anterior no es una exageración, las consolas que Microsoft recibió entre garantías y cobrando al cliente habían quedaron inservibles, pues la manufacturación del electrónico no se había realizado con los procedimientos adecuados.

Según menciona Peter Moore, quien supervisaba la división de entretenimiento en Microsoft durante aquellos días, el error tuvo que ver con el sobrecalentamiento que la consola sufría. Al parecer el calor que generaba el CPU del Xbox 360 hacía que la soldadura que lo aseguraba a la consola se derritiera y esto provocó un fallo en el sistema. Ahora, la soldadura utilizada en la máquina tenía el “problema” de no incluir plomo, con el fin de cumplir con los estándares europeos y ese pequeño cambio sería el principal responsable.

Cabe destacar que debido a las críticas relacionadas con el diseño del primer Xbox, Microsoft optó por un diseño más compacto en el 360 y eso comprometió el espacio de los componentes en el interior de la consola. La combinación de ambos factores provocó que todo pasara a ser un gran desastre, mismo que para 2007 se había salido por completo de control entre las quejas de los compradores y los reportes de los medios especializados. La desesperación llegó al punto en que los fans empezaron a experimentar con soluciones un tanto extrañas.

Fue ahí cuando algunos de los nombres más importantes en la historia de Xbox se reunieron para enfrentar las consecuencias: Phil Spencer, la actual cabeza de Xbox, Robbie Bach, quien en ese momento era el responsable de la marca Xbox, el propio Peter Moore y el CEO de Microsoft en 2007, Steve Ballmer. La solución fue “relativamente” simple: apoyar por completo el servicio al cliente.

Tal vez te interese: Nintendo confirma reparación gratuita del Joy-Con Drift en México y LATAM

Peter Moore tenía muy claro que la responsabilidad era completamente de Xbox y la única forma de solucionarlo era atendiendo directamente la queja. Entre Moore y Bach hicieron un análisis completo de la situación tomando en cuenta que el comprador tendría que recibir el mejor servicio posible para compensar este fatal error. Mientras que las 3 luces rojas no le decían nada a los ingenieros de Xbox, Moore podía leer en ellas una cifra que superaba los 1,000 millones de dólares.

La cifra anterior no solo contemplaba la reparación de las consolas, sino también un servicio de alta calidad para recoger y entregar la consola al cliente por medio de FEDEX (o UPS en México), así como la extensión de la garantía de 1 a 3 años para cualquiera que hubiera adquirido el Xbox 360 desde el día uno que estuvo a la venta y el reembolso por la reparación en casos previos a esta nueva iniciativa. Vaya, en muchos casos Microsoft simplemente te cambiaba la consola y hasta un mes de Xbox Live te regalaba.

Al final la cifra de los daños superó los 1,500 millones de dólares. Y según menciona Peter Moore, Steve Ballmer fue el encargado de dar el sí a la propuesta. Una jugada complicada teniendo en cuenta lo joven de una marca como Xbox. Sin embargo, y a pesar de todo lo que ha enfrentado Xbox One, todo apunta a que hicieron lo correcto.

“El momento en el que Steve Ballmer tomó esa decisión es algo que nunca olvidaré. Ni siquiera pensó dos veces en invertir 1.150 millones en proteger una marca que probablemente vale tres o cuatro veces eso hoy en día”.

Xbox 360 vendió más de 85 millones de consolas en todo el mundo y terminó en tercer lugar dentro de la séptima generación de consolas, siendo superada en los últimos años por el PlayStation 3 de Sony. Por supuesto que el éxito de Xbox 360 se vio reflejado en los años más fuertes de la “guerra de consolas”, causando que la “derrota” no hiciera sombra a la trascendencia del sistema en la mente de los jugadores y demostrando que “las luces rojas” fueron superadas.

Cabe destacar que el problema del Aro Rojo de la Muerte nunca se solucionó… al menos no en el Xbox 360 Arcade, Classic y Elite. De hecho, algunas consolas de garantía se enfrentaron a otro problema conocido como Error 74, pero esa historia no se complicó porque las consolas seguían entrando en la garantía extendida. Cuando todo esto por fin llegó a su fin fue con el lanzamiento del Xbox 360 S.

¿Sufriste por el Aro Rojo de la Muerte? Creemos saber la respuesta teniendo en cuenta que 1 de cada 6 consolas pudo haber sido afectada por esto.

ANUNCIO
ANUNCIO