Reseña: Scarlet Nexus, anime y videojuegos en equilibrio (casi) perfecto

Esta vez el videojuego será el encargado de convertirse en anime.
César
¿Vas a jugar o a ver el anime? | Imagen: Bandai Namco

Bandai Namco mantiene un balance positivo en la industria de los videojuegos gracias a las diferentes entregas de títulos inspirados en series de anime y manga. Sin embargo, la compañía también apuesta por juegos originales que buscan refrescar su catálogo a través de ideas que no se despejan mucho de sus tendencias otaku, pero que se ven beneficiadas por temas originales con trascendencia en otros medios.

Es justo así que llegamos a Scarlet Nexus, el nuevo videojuego de Bandai Namco que ha llegado a las tiendas junto a una serie de anime del mismo nombre. Claro que en esta ocasión solo nos vamos a concentrar en la historia del juego, pues, aunque la serie está disponible desde el pasado 1 de julio, en México todavía no podemos disfrutar del anime.

Evangelion + Astral Chain

Scarlet Nexus es un juego inspirado por la estética cyberpunk de películas animadas Evangelion y Ghost in the Shell, con un clásico grupo de adolescentes que están destinados a salvar el mundo de una amenaza sin precedentes. Como jugadores tenemos la posibilidad de controlar a Yuito Sumeragi o Kasane Randall, un par de jóvenes estrellas de FSO (Fuerza de Supresión de Otros), organización dedicada a prevenir y exterminar las amenazas conocidas como Otros.

Los Otros aparecieron por sorpresa para alimentarse de los cerebros de las personas. Al principio fueron enemigos prácticamente invencibles, por lo que la última esperanza ha caído en la FSO, quien se dedica a investigar y pelear contra estos seres. Es ahí donde nuestros protagonistas entran en acción, recién egresados de la academia, y piezas clave para el conflicto que se avecina en Nueva Himuka. Y si lo empiezas a imaginar es porque así se siente, la historia del juego tiene un papel muy importante en la experiencia, no solo por su narrativa, sino también por su feeling de anime clásico.

Tanto Yuito como Kasame están totalmente vinculados a la FSO, el primero por haber sido marcado desde la infancia por los soldados de la organización y la segunda por el enorme poder de sus habilidades psicoquinéticas. Ambos tendrán que anteponer el futuro de la humanidad sobre su propia vida, sobre todo cuando una de sus primeras misiones se sale de control y se ven involucrados de forma personal en la lucha contra los Otros.

Imagen: Bandai Namco

Es importante mencionar que estamos ante dos personajes diferentes, pero solo ante una historia. La campaña de Scarlet Nexus nos permite ver prácticamente los mismos acontecimientos sin importar el personaje que elijamos al inicio, pero habrá detalles y desarrollo particular para cada uno. Por otro lado, Bandai Namco no escatimó a la hora de contar la historia, por lo que más allá de nuestra lucha contra los Otros, Scarlet Nexus se toma MUCHO tiempo para explorar la personalidad de los protagonistas, sus lazos emocionales y hasta algunos conflictos éticos en el actuar todos los involucrados.

Scarlet Nexus termina destacando por su historia, lo que cobra más sentido cuando sabemos de la existencia del anime. Es fácil quedar atrapados por el argumento del juego: simple, emocional y con fórmula, pero puede verse afectado por su presentación. Eso sí, los desarrolladores logran que cada elemento narrativo tenga una contraparte jugable, lo que nos acerca a una experiencia más sólida a la hora de tomar el control.

Por ejemplo, los miembros de la FSO se comunican a través de un chat mental, mismo que manifiesta el intenso control que la organización tiene sobre sus soldados, al tiempo que nos sirve para interactuar de forma más “personal” con compañeros esenciales para la aventura. Conforme avanzamos en la trama encontramos un poco más de estas ideas, como una medicina que altera el organismo de quien la toma para ayudarlo en su lucha contra los Otros o el hecho de que solo personas con habilidades especiales pueden formar parte de la FSO. Y aunque la mayoría de los eventos pueden sentirse como subtramas, el juego logra amarrarlo todo para que se sienta parte de la historia principal.

La única queja respecto a la campaña, que no me parece nada pequeña, es que los eventos se cuentan a través de viñetas interactivas en las que apenas y se ve acción. Mientras que el juego cumple con secuencias de hack & slash, las cinemáticas se quedan cortas, tanto en emoción como en acción en pantalla. No hay que ser un gran detective para imaginar que estos eventos terminarán plasmados en el anime, pero eso de qué nos sirve cuando tenemos el control en las manos.

Por otro lado, la duración de las conversaciones afecta el ritmo del juego, parando en seco los botonazos y dejándonos con charlas largas y en ocasiones poco reveladoras. Incluso la barrera del idioma puede afectar la acción, yo puse el juego en japonés y pase más tiempo leyendo charlas aburridas que complementando una trama que tiene gran potencial. Por suerte, el arte cel shading y el diseño de los personajes hace más vistosos e interesantes estos diálogos, pero sin duda queda a deber por completo en cuanto a la implementación de las cinemáticas.

Es probable que una vez que te sumerges en los personajes, la trama de los Otros y las relaciones entre todos los miembros de la FSO, seas más permisivo con el juego, y eso no está mal. De hecho, esa personalidad futurista a la Evangelion con la dinámica de Astral Chain es lo que me permitió perdonarle varios de sus problemas. Incluso tengo ganas de echarle un ojo al anime en cuanto esté disponible en México.

¿Qué es el brainpunk?

Imagen: Bandai Namco

Scarlet Nexus tiene una clara influencia en obras noventeras del anime, apostando por un futuro casi apocalíptico en el que la humanidad ha avanzado a pasos agigantados en términos tecnológicos, pero solo como consecuencia de una amenaza sin precedentes. Es esta idea la que da vida a la FSO, quienes usan el cerebro humano como el arma principal para acabar con los Otros. Obviamente, todo esto es producto de una serie de experimentos poco éticos y una explotación desalmada de las más jóvenes promesas de la humanidad.

Entonces, el brainpunk es la forma en que el juego y sus desarrolladores describen la idea principal de la obra, pues es el cerebro lo que le permite a Yuito y Kasame ser los seres imparables que encontramos en el juego. En primer lugar, su cerebro ha sido manipulado para explotar sus habilidades psicoquinéticas, así como la conexión entre todos los miembros de la organización y el desarrollo de nuevas defensas contra la invasión de los Otros. Todo esto, como ya mencioné, se ve reflejado a través de las mecánicas.

Scarlet Nexus es un RPG de acción en el que la mayor parte nos la pasamos en un hack & slash acabando con hordas de enemigos para llegar a un jefe de nivel al que debemos atacar con todas las habilidades de nuestro equipo. Hasta cuatro personajes nos pueden acompañar, cada uno con habilidades que van desde la teletransportación y la super velocidad, hasta las descargas eléctricas o la fuerza bruta. Como parte del nexo que hay entre todo el equipo, nuestro protagonista es capaz de tomar prestadas las habilidades de sus compañeros. Por lo tanto, debemos cuidar mucho las interacciones que tenemos con ellos y hasta aprovecharlos en los combates más exigentes para subir su nivel y tener ataques más poderosos.

Imagen: Bandai Namco

Pasamos de lanzar objetos con la mente a atacar con descargas en tan solo unos segundos, y con solo presionar un par de botones; siempre y cuando le pongamos atención al juego y entendamos cómo es que las habilidades disponibles nos ayudan en momentos clave y no solo se trata de ir lanzando ataques a lo loco… al menos no todo el tiempo. Sinceramente, el juego parece más un hack & slash con interacciones prolongadas con el equipo, que un RPG en forma.

De los juegos de rol, Bandai Namco solo rescata el árbol de habilidades (que ya está en todos lados) y las conversaciones entre capítulos para fortalecer lazos entre los miembros del equipo; esto último no tiene consecuencias fuertes en el juego, solo sirve para algunos cambios estéticos y una que otra recompensa. Pero tranquilo, las secuencias de acción son suficientes como para quedarte picado y seguir jugando, lo que junto al desarrollo de los personajes y un poco de paciencia te puede dejar bastante tranquilo con tu compra.

Regresando al tema del cerebro, Scarlet Nexus tiene un momento especial en donde tras varios ataques nuestro personaje es capaz de despertar un Campo Cerebral. En este espacio seremos capaces de usar nuestras habilidades de psicoquinesis sin ningún tipo de tiempo de carga, pero con la desventaja de desgastarnos hasta el punto de caer muertos. Si conoces bien a tu equipo te darás cuenta que puedes alargar este evento con las ayudas que te proveen, por lo que la mayoría de las veces podrás explotar el Campo Cerebral a tu antojo.

Imagen: Bandai Namco

Puede que la mayor parte del tiempo te sientas como un Devil May Cry, pero hay un poco más de estrategia en el combate de la que puede parecer al principio. La combinación de botones puede ser demasiado compleja para un juego como éste, donde las combinaciones no son para un combo a la Dante, sino para activar una habilidad especial o tomar el ataque de un compañero. Al principio los tutoriales no dejan de salir en la pantalla, pero después de un rato comprendes que existen más que solo ataques con X o Y para seguir avanzando. Puede que lo único que te impida sacarle jugó a los ataques sea la cámara, pero ahí solo te puede recomendar paciencia, pues definitivamente es un problema bastante grave.

Si bien el tema del equipo no tiene la profundidad de un RPG clásico, sí funciona en términos jugables, y logra dar variedad a una aventura que podría haberse perdido en lo monótono. Sin duda, hay temas que debe pulir Bandai Namco, sobre todo a la hora de dedicar más terreno a la acción, con niveles menos repetitivos y enemigos finales más complejos… o sea, enfocarse por completo en la acción y no en los pocos tintes de RPG. Así que si eres fan de Bayonetta o Astral Chain, estás en el lugar correcto.

(¡No te pierdas el anime!)

Llegando al apartado técnico hay poco que decir del juego, pues pareciera que la idea del anime se concibió desde el comienzo, lo que nos ha dejado ante un proyecto con personajes, estilos y visuales que tienen un futuro prometedor para la temporada de verano.

Imagen: Bandai Namco

Todo el diseño del juego con dibujos de anime tiene un toque particular, colores brillantes, pero un estilo poco convencional en la arquitectura de la ciudad y los escenarios, muy cercano a Devil May Cry o Bayonetta. Por otro lado, todo el tema del brainpunk es pura ciencia ficción que nos hace desear más y más historias sobre el juego, y que se complementa perfecto con el acabado de la interfaz cerebral, los ataques especiales y la atmósfera de un futuro que las corporaciones le robaron a la humanidad.

Visualmente deslumbrante, pero con una banda sonora que no siempre está a la altura de las circunstancias. Vaya, la mezcla suave que escuchamos en el fondo parece no cambiar nunca, sin importar que nos acerquemos a un enemigo gigantesco o que estemos en la sala con nuestros compañeros. Situación similar a la de algunos escenarios, pues después de explorar un poco vemos que la siguiente sección es prácticamente la misma.

Sobre las voces en japonés no hay nada malo que decir, aunque hubiera sido interesante que llegase en español latino, sobre todo si el anime cobra popularidad y se hace inminente su doblaje. Tendremos que esperar un poco para saber si nos quedamos cortos. Eso sí, los subtítulos están en español de Latinoamérica, con un muy buen trabajo en la adaptación.

Imagen: Bandai Namco

Para finalizar, el juego corre a 60FPS en Xbox Series X y los gráficos lucen increíbles en dicha consola. Sin problemas en los tiempos de carga y con una respuesta inmediata a Quick Resume. Mi único problema fueron un par de fallas que me hicieron cargar el último punto de control, pero nada serio que reportar. Recuerda que es un juego concebido para PS4 y Xbox One, así que no debes tener problemas para jugar en la pasada generación de consolas.

Scarlet Nexus es una apuesta interesante por parte de Bandai Namco, sobre todo en términos multimedia; si ambos productos, anime y videojuego, se complementan, tendremos una experiencia bastante redonda. Como videojuego, Scarlet Nexus queda por encima de las expectativas, pero con varios elementos a mejorar para una secuela, principalmente a la hora de enfocar su desarrollo a un solo género, para no quedar mal con dos diferentes audiencias.

Teniendo en cuenta los elementos que más destacan del juego, me atrevo a decir que la idea de un anime cobró mayor fuerza a lo largo del desarrollo, dejando al videojuego como un acercamiento para personajes interesantes y llenos de secretos, tomando la espectacularidad de su clímax para la serie animada.

Imagen: Bandai Namco

La principal razón por la que quiero ver el anime de Scarlet Nexus es porque justamente siento que hay cosas que me quedaron a deber en las cinemáticas, y espero encontrarlas tal y como las imaginé en la serie.

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