Reseña: Ratchet & Clank: Rift Apart, todo un multiverso de posibilidades en PlayStation 5

¡Bienvenido al multiverso!
César
Una nueva era ha comenzado | Imagen: SIE

Al no tener PlayStation 2, todas las mascotas que sucedieron a Crash Bandicoot me pasaron desapercibidas, por lo que mi primer contacto con estudios como Insomniac Games se dio con juegos de corte más maduro en los primeros años de PlayStation 3. A pesar de ello, es fácil entender que figuras como Ratchet & Clank lograron mantener el legado del marsupial, reuniendo a fieles seguidores por todo el mundo y sirviendo como plataformas para que hoy en día estudios como Sucker Punch, Insomniac y Naughty Dog sean los encargados de dar rumbo a una gran e importante parte de la industria.

Si vemos los juegos de forma superficial, la línea que siguen títulos como Ratchet & Clank nos pone de lado contrario a las apuestas narrativas, secuencias de acción cinematográficas y personajes perturbados que hemos consumido durante los últimos en las consolas de Sony. Sin embargo, PlayStation ha mostrado poco a poco que un juego “infantil” no tiene que tratar a los niños como tontos, y sus intenciones pueden apelar a una narrativa sólida, con personajes brillantes y mecánicas espectaculares. Vaya, si me adelanto un poco, Insomniac Games se sigue consolidando en aquello de lo que Nintendo tanto huye: un juego para niños con una historia que no es la misma de hace 35 años.

Y es así como nos encontramos con Ratchet & Clank: Rift Apart, una increíble sorpresa en una época donde no todos los jugadores han entendido que los videojuegos sí responden a lo que pasa en el mundo y no son solo un medio de entretenimiento simplón, al mismo tiempo que los desarrolladores buscan evocar aquellas emociones que despertaron el espíritu de aventura en toda una generación . ¿Cómo puedo saber eso si Ratchet & Clank no fue parte de mi infancia? Porque este juego me recordó lo feliz que me hizo alguna vez Crash Bandicoot.

Todo el multiverso… dentro de tu PS5

Ratchet & Clank: Rift Apart se mantiene cercano a los eventos que vimos en el reboot de Ratchet & Clank en 2016. De hecho, Insomniac Games le metió mano a aquel juego para que corriera a 60 cuadros por segundo en PS5 hace unos meses, y hasta lo regalaron durante algunos días. Así que sí, si lo tienes juégalo antes de Rift Apart… o también puedes ver la película animada del mismo año. Todo lo anterior si te quieres sumergir un poco más a la historia, pues una vez que te adentras al juego descubres que el argumento se sostiene sin la necesidad de regresar al pasado.

Como toda buena historia para un videojuego de plataformas, nuestros héroes están pasando un gran día libre de preocupaciones hasta que el villano aparece de la nada y se roba un objeto con el que puede cambiar el uni… multiverso por completo. El objeto en cuestión es un dimensionador, mismo que Clank ha desarrollado para poder reunir a su compañero con el resto de seres de su raza. Pero el malvado Doctor Nefarious aparece en escena y en tan solo unos minutos el multiverso está en peligro por culpa de la ruptura espacio-tiempo.

Y aunque la historia podría parecer la típica de cualquier juego de esta clase, conforme avanzamos nos encontramos con una trama más compleja, personajes que nos importan desde el primer minuto y un ritmo que nos mantiene pegados a la consola durante varias horas. Todo esto con un toque de ciencia ficción que nos deja en claro que viajar a través del multiverso está de moda y un sentido del humor muy bien ejecutado. Si tuviera que resumir el tipo de historia, podría asegurar que Pixar ha inspirado muchísimo la narrativa, sobre todo con la idea de hacer historias que parecen de niños pero que tienen un efecto importante en los adultos.

Imagen: SIE

Al encontrarnos en una onda del multiverso, Insomniac se fue a la segura y nos muestra a la versión alterna de Ratchet como la nueva protagonista. Rivet es una Lombax que se tiene que enfrentar a todo lo que su contraparte ha evitado durante años: un mundo dominado por su mayor enemigo. Es así como gran parte de la historia la jugamos en una suerte de “qué hubiera pasado”; bien aterrizado, con su buena dosis de referencias al universo principal y una trama con aspiraciones más complejas. Rivet es en realidad la protagonista del juego, el personaje con el que más tiempo pasamos y con el que es más fácil empatizar. Puede que el factor nostalgia impida soltar a Ratchet, pero al final queda claro quién se lleva las palmas.

Por otro lado, gracias a que Ratchet y Rivet son un doppelgänger, existen interesantes diferencias entre ambos que van marcando la pauta para algunos eventos en la trama. Después de jugar Crash 4 el año pasado y Super Mario 3D World a principios de 2021, ha sido bastante refrescante encontrarme con un videojuego “para niños” que busqa presentar personajes con problemas reales. Puntualmente, Insomniac juega con el hecho de que ambos personajes son los últimos de su especie para dejar en claro los temores que cada uno experimenta al cruzar la dimensión. Incluso hay secuencias en donde la inseguridad de ambos y sus luchas internas mueven el juego con un nivel narrativo que es tan efectivo como las últimas producciones de PlayStation.

Y no, no estamos ante un juego que perdió su esencia, sino ante una tendencia que sigue creciendo con el fin de encontrar a aquellos niños que jugaron el primer juego en 2002 y que hoy en día están muy cerca de los 30 años. Al mismo tiempo, Ratchet & Clank: Rift Apart es un juego que puede tomar el hijo o sobrino de cualquiera persona y se la va a pasar increíble. Por ello mencionaba a Pixar hace unos párrafos, porque Insomniac Games, y PlayStation, entiende que los videojuegos no son únicamente para niños y que se puede arriesgar un poco más con la forma en que se cuentan las historias de un videojuego, sin importar la clasificación.

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Mi única queja respecto a la historia tiene que ver con la duración del juego, principalmente con el desenlace de la historia. Al principio la dinámica entre Ratchet y Rivet es perfecta, con un ritmo que te deja entrelazar las historias sin perder detalles y que avanza de forma natural. Pero una vez que el clímax está llegando a su punto más alto, la trama se estira de forma artificial. Eventos que parecen tener una solución sencilla se convierten en búsquedas de tesoros y batallas que no llevan a ningún lado. No todos los juegos tienen que pasar de las 10 horas para ser buenos, y si lo hacen tienen que tener un argumento sólido, lo que le terminó faltando a esta entrega.

Dos dimensiones, un botón de distancia

Si bien la historia de Ratchet & Clank: Rift Apart es un logro bastante interesante, es el apartado técnico en combinación con las mecánicas de juego las que no dejaron de sorprenderme en todo momento. En primer lugar hay que destacar el hecho de que se trata de un juego exclusivo de PS5, por lo que no hubo limitaciones en su desarrollo para adaptarlo a PS4. De hecho, me sigue sorprendido que Horizon Forbidden West y el nuevo God of War todavía estén planeados para llegar a la generación pasada, pues lo mostrado por Insomniac en Ratchet & Clank está incluso por encima de lo visto en Returnal o Spider-Man.

Resulta que el meollo de todo Rift Apart tiene que ver con la posibilidad de pasar de una realidad a otra con tan solo un botón. Dicha característica es la clave con la que destaca esta aventura, pues su implementación y ejecución son la base de las mecánicas, la razón detrás de la historia y el punto de referencia para entender cómo se combinan todas las entrañas de tu PS5. Y ya con el control en las manos, la forma en que podemos disfrutar del juego sí nos hace sentir que es la primera vez que vemos algo así.

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Puede ser un poco complicado de entender al inicio y los avances apenas han mostrado un poco de este elemento, pero en esencia la idea es pasar de un escenario a otro en tiempo real y sin ningún tipo de pantalla de carga o caída en las animaciones. Y aquí me parece que hay dos tipos de versiones de esta mecánica; la primera, que es más “común”, nos deja en un escenario con un “switch” que nos permite pasar de una dimensión bien cuidada a otra bajo el régimen de Nefarious al activar una piedra especial, un destello indica el cambio y puede que ahí esté el “disfraz”. Aún así la ejecución es impecable.

Por otro lado, está el cambio en tiempo real que no es tan común, pero que aparece en momentos clave de la historia. Aquí sí tenemos un salto (literal) entre dimensiones, con cambios totales en los escenarios y sin nada que pueda aparentar, ni siquiera por un instante, que algo estaba pasando “detrás de cámaras”. Estos saltos duran apenas unos segundos, pero podemos ver claramente cómo pasamos de un planeta a otro sin siquiera pestañear. La inmersión que logra esta dinámica es una de las características que vamos a querer explotar cada vez más en los juegos exclusivos de PS5. Lo único en que puedo pensar después de esto es en un nuevo Portal.

También existe la posibilidad de transportarnos a través de algunas fallas dimensionales por los diferentes niveles, esto no implica un cambio de dimensión, sino más bien una suerte de teletransportación. Nuevamente la PS5 deja en claro su poder y estos cambios de plataformas se realizan de forma inmediata, sin afectar el juego o las animaciones. Y así podría seguir señalando elementos del diseño del juego que destacan por su inmediatez e implementación. Pero lo mejor de todo, y repito, es como esta parte técnica se conjuga perfecto con la narrativa y el ritmo de la historia, entregando más que gimmick con el que presumir el poder de la máquina.

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Y esta característica también alimenta los elementos básicos del género de plataformas como los cambios a secuencias de rieles, las batallas con enemigos al centro de un escenario o la verticalidad de los niveles. Ratchet & Clank: Rift Apart amalgama muy bien todos sus elementos para que el producto final se mantenga a la altura de su presentación técnica. Por ejemplo, la parte de shooter en tercera persona también se combina muy bien con el diseño de niveles, pensado para sacar provecho a las fallas entre dimensiones o los rieles para atravesar el escenario.

Tanto la variedad de armas, así como los enemigos disponibles, jefes de nivel y hasta algunos puzles, invitan al jugador a sacar provecho al escenario y sus posibilidades con el fin de hacer más amena la aventura. Por momentos hay zonas en las que aparentemente solo podemos disparar, pero entre más ponemos atención dentro del nivel descubrimos una falla que nos puede colocar justo detrás de los enemigos o que nuestra única opción para sobrevivir es golpear el switch que cambia la dimensión en la que nos encontramos. Algunos más efectivos y comunes que otros, pero los niveles ofrecen cambios que aprovechan el ritmo y frenetismo de la aventura.

Sin embargo, también hay escenarios que son tan amplios que están muy vacíos. Si tenemos que ir del punto A al B, puede que en el camino no encontremos ninguna forma de vida, pues la idea es llegar lo más rápido posible a un lugar predeterminado. Parece que nadie se detuvo a pensar que algunos jugadores iban a tomar las cosas con más calma o que se iban a perder y se darían cuenta que estaban solos en el universo. Otro punto en contra, y que rompe el ritmo del juego, son las secuencias especiales para Clank y Glitch, pues aunque bien desarrolladas, cambian por completo el frenesí de la campaña principal.

Imagen: SIE

Ratchet & Clank: Rift Apart logra sorprender con su construcción de niveles e implementación de las mecánicas principales. En ningún momento sientes que el juego sea aburrido, y aunque hay etapas un poco más lentas, la inercia de Ratchet y Rivet te invita a no soltar el control. Teniendo la referencia inmediata de Crash 4, que logró traer a 2020 la esencia completa de Naughty Dog, lo que pasa con Rift Apart es que nos encontramos ante la evolución más grande del género en mucho tiempo. Tanto en cuestiones técnicas, como en un gameplay que respalda la innovación, Insomniac combina perfecto la aventura con las plataformas, dejando en claro que puede ser el nuevo referente del género.

¡Bienvenidos a la Next-Gen, Ratchet y Clank!

Definitivamente Returnal fue el primer juego de PS5 que me hizo sentir que ya estaba del otro lado en la nueva generación de consolas. Sin embargo, Ratchet & Clank: Rift Apart se adelantó mucho a lo mostrado por Housemarque hace un par de meses. De entrada, cada nivel parece lanzarnos directo a la cara el poder de la consola a través de partículas en el aire, colores brillantes, un dibujo que se extiende sin límites y un par de protagonistas a los que les puedes ver hasta el último pelo de su rostro. No cabe duda que los visuales del juego está al mismo nivel de todo lo que he comentado hasta el momento.

En mi caso, jugué casi todo el juego en su modo “fidelidad”, o sea, a 30 cuadros por segundo pero manteniendo todos los efectos visuales al máximo, lo que incluye ray tracing y una definición en 4K. Simplemente espectacular. Sin caídas o texturas sin cargar, sin problemas de rendimiento o alguna otra anomalía. También está la posibilidad de jugar a 60 cuadros por segundo con ray tracing y una más para jugar únicamente a 60 cuadros por segundo, pero sin ray tracing. Independientemente de cómo funcione cada opción, creo que depende del jugador el modo que más le convenga; en mi caso prefiero tener activados los efectos gráficos al máximo y el trazado de rayos, por lo que puedo sobrevivir sin los 60FPS. Si lo que quieres saber es si el juego se ve espectacular, pues sí, se ve espectacular.

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Y a ese punto hay que sumar el gran trabajo en las animaciones y la forma en que éstas dejan fluir el cambio de cinemática a gameplay de la forma más sutil que he visto en mucho tiempo. Pero, sin duda, lo que más me ha sorprendido es el diseño de los escenarios, no solo por lo ya mencionado, sino también por los colores de cada planeta, los ecosistemas y cada partícula que flota en el aire. Ningún nivel se parece al anterior y cada uno guarda sus diseños para presumirlos sin miedo al espectador. El viaje visual es simplemente asombroso.

Para complementar lo anterior tenemos la banda sonora que, al igual que los gráficos, se adapta por completo al nivel y las necesidades de la trama. En la ciudad principal incluso detecte algunos toques de Blade Runner en el fondo que me hicieron entender el nivel de compromiso que Insomniac tiene con la ambientación y la personalidad de este juego en particular. En ese mismo sentido hay un excelente trabajo con las voces en español latino, las cuales son incluso mejores que las que se pueden escuchar en la película de 2016.

Y hablando de la película, tuve a bien verla en un rato libre para comparar los visuales, música y hasta los personajes de la cinta con el videojuego. Dejando de lado la inmersión y compromiso que dan los videojuegos respecto a las películas, está claro que Ratchet & Clank: Rift Apart destaca por completo de aquella cinta (que no está nada mal). Quizá son los 5 años de diferencia, pero al menos visualmente la comparación me parece razonable, Insomniac se lleva por completo el triunfo en niveles técnicos, sin contar que su más reciente obra es interactiva y con una duración MUCHO más larga que la adaptación cinematográfica de apenas hora y media.

Ya casi para finalizar, no puedo irme sin mencionar dos elementos que se están volviendo clásicos de las reseñas en PS5: Dualsense y los Pulse 3D. Sobre Dualsense mi experiencia fue muy similar a la de Returnal, pues las armas de ciencia ficción tienen una mejor relación con los estímulos que envía el control al jugador. Al igual que en Returnal, las armas de Ratchet y Rivet emiten sonidos particulares desde el mando y los gatillos responden de forma diferente según la presión que ejerzamos en ellos. La variedad de situaciones con el control es bastante particular y en medio de la batalla puede sacarte de onda que tu disparo no se logre por no llevar el gatillo hasta el fondo, pero después de un par de horas te acostumbras.

En el caso de los Pulse 3D la situación no cambia mucho, pues el diseño sonoro se disfruta tanto con los audífonos puestos como con el sonido del televisor. Puede que exista una sensación más inmersiva del escenario por la distribución del sonido, pero su peso en la ejecución del juego no tiene el mismo nivel que en Resident Evil Village e incluso que en Returnal. Lo que sí es un hecho es que la fidelidad de los Pulse 3D hace más interesante la experiencia de juego, sin que el cambio sea brutal para los que no cuentan con el accesorio.

Teniendo en cuenta que no tenemos ni un año con la PlayStation 5 en nuestras casas y que los juegos exclusivos los seguimos contando con una mano, Ratchet & Clank: Rift Apart es un juego que califica como obligado para los entusiastas de la nueva consola. La narrativa, personajes, niveles técnicos y mecánicas de juego se combinan perfecto para entregar un producto lleno de matices y que puede satisfacer tanto al jugador casual como al que busca una experiencia de nueva generación. Los pequeños errores no minimizan el trabajo de Insomniac Games en lo absoluto, por lo que bien vale la pena darle una oportunidad a Ratchet, Clank y Rivet.

Imagen: SIE

Ratchet & Clank: Rift Apart puede ser un cambio importante para uno de los géneros más queridos de la industria. Y ojalá pueda convertirse en un referente para sus competidores… sobre todo para aquellos que se niegan a evolucionar.

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