Reseña: Pokémon Sword & Pokémon Shield

Una experiencia bastante contrastante en la región de Galar.
César
¿Cuál elegiste? | Foto: Nintendo

Después de toda la polémica sobre la Pokédex Nacional, los Pokémon que no llegaron al juego y todos los cambios que implementó Game Freak, ya hemos tenido la oportunidad de jugar Pokémon Sword & Shield y podemos defender lo que parece indefendible… al menos cuando nos concentramos en lo que sí llegó al juego.

Nuevos Pokémon llegarán a Sword & Shield junto con un juego de cartas

Galar es la nueva región del mundo Pokémon, un lugar con aires europeos fuertemente inspirado en Reino Unido. Castillos, bosques encantados y enormes estadios de futbol forman parte de esta bella región que se abre ante nosotros como el escenario más conflictivo en la historia de la fiebre amarilla. Obviamente por culpa de los “fans”.

Nosotros tomamos el lugar de un joven entrenador de 10 años que busca comenzar con su viaje por Galar. Ya sea que escojamos a un chico o a una chica, nuestra aventura nos llevará por todo el mapa con el objetivo de reunir las ocho medallas de gimnasio, completar la Pokédex y evitar que el mundo Pokémon cambie para siempre. La típica aventura de un niño en un videojuego.

Chi cheñol | Foto: Nintendo

En términos generales ni Game Freak y mucho menos Nintendo cambiaron lo que conocemos como Pokémon, la historia es la misma, la misión es idéntica a la de Rojo y Azul y el competitivo todavía no despega como esperamos. Es el Pokémon que amas u odias, y nada va a cambiar con Sword & Shield; para bien o para mal.

Extrañamente la historia de la región es lo más maduro del juego, situación que no veíamos reflejada en el juego desde Pokémon Black & White. No tenemos algo tan cercano a aquel “reboot” de 2011, pero el intento destaca de lo repetitivo y complaciente que ha sido la franquicia en los últimos años.

Cuando dos entrenadores se miran a los ojos… | Foto: Nintendo

Lo que sí ha cambiado muchísimo son las criaturas disponibles y es que, a pesar de todas las filtraciones, Sword & Shield lograron sorprendernos en prácticamente todos sus escenarios con Pokémon nuevos, diseños divertidos y mitos más maduros para las bestias de bolsillo. Y si nos ponemos de fanboys, los diseños son objetos de odio como sí ocurrió en la ya mencionada quinta generación o en la región de Alola.

Los Pokémon nuevos tienen un impacto visual más importante que los de la lejana región de Unova o Kalos, mientras que las formas regionales de Galar cuentan con características más innovadoras que en Alola. Por ejemplo, el Ponyta con tintes de unicornio o la trágica historia de Corsola y la contaminación, superan por mucho al Exeggutor gigante o al Diglet con peluca.

Sabemos de antemano que no todos los diseños van a ser del agrado de los jugadores, pero las quejas más comunes solo atacan a los iniciales, mientras que el resto de los Pokémon han salido bien librados. De hecho, la reducción de criaturas de otras regiones podría haber ayudado a que estos juegos se sientan frescos en la idea de atraparlos a todos, pues no te sientes abrumado por Pidgey o Zubat cada dos segundos.

El peor rival de la historia… | Foto: Nintendo

Esto también responde a la mecánica de encontrar Pokémon salvajes de forma natural, por decirlo de algún modo. Al igual que en Let’s Go Pikachu o Eevee, los Pokémon aparecen en el mapa como si fueran personajes, lo que nos permite elegir mejor nuestras batallas sin saturarnos por combates aleatorios e innecesarios.

Una vez que entremos al juego como tal las cosas tienen algunos puntos que contrastan. Por ejemplo, es divertido y emocionante pasear por el área silvestre, pero después de unas horas de juego la idea no es tan interesante y no cambia mucho a los encuentros típicos de la franquicia.

Nuevos aliados por todo Galar | Foto: Nintendo

Capturar Pokémon salvajes y entrenarlos no cambia en nada respecto a los últimos 23 años de la serie… lo que hace ver al área silvestre como una innovación poco atractiva después de 15 horas de juego… si no es que mucho antes. Este es el punto más crucial y el que más decepciona, pues la promoción alrededor de este espacio no corresponde a lo que se puede hacer.

El área silvestre nos permite encontrar Pokémon más fuertes, disfrutar de una aventura más similar a un mundo abierto y hasta conectarnos con algunos amigos para las incursiones. La ejecución final de toda el área silvestre parece solo una fase beta que, seguramente, no se consolidará hasta la próxima generación de Pokémon. El “cambio” pierde sentido cuando se queda en algo meramente estético.

Pokémon Sword y Shield no son Breath of the Wild, solo tienen una zona que parece intentar un cambio, pero se queda corta en cuanto a lo que podríamos haber imaginado. Es atractivo encontrar Pokémon salvajes de niveles muy altos, pero el encanto se va cuando el juego clásico se presenta como el más equilibrado de las últimas tres generaciones y que no requiere de un entrenamiento complejo y basta con disfrutar de la aventura.

! | Foto: Nintendo

Queda claro que el área silvestre podría ser un hito importante en el futuro de la serie, pero, así como apareció podría desaparecer, pues Game Freak suele olvidar actualizaciones importantes en cada uno de sus juegos. Y sí, todo lo que hay aquí está fuertemente inspirado en Pokémon Go, situación que resulta irónica para los que odiaron el juego de Niantic en su lanzamiento.

De Pokémon Go el juego de Game Freak no solo toma los encuentros salvajes o todo el tema de la conexión, sino también las incursiones. En toda el área hay puntos clave en donde los Pokémon se despliegan en su versión Dinamax o Gigamax y puedes pelear contra estas criaturas junto a tres amigos o acompañado de los NPC si es que no tienes a nadie cerca.

Las peleas, aunque divertidas y espectaculares, no cambian prácticamente en nada con las normales y para el competitivo seguramente se extrañaran más las Mega Evoluciones y Movimientos Z, al menos hasta que Game Freak se ajuste por completo a esta dinámica en torneos oficiales. Eso sí, los cambios gigantescos incluyen modificaciones al escenario, por lo que si juegas al competitivo tendrás que aprenderte sí o sí todas estas funciones.

¡QUÉEE! | Foto: Nintendo

Por otro lado, la apariencia del área silvestre en combinación con los modos en línea deja en claro que el juego se apresuró para este agregado y no pulió detalles relacionados a la aparición de otros jugadores, pues hasta los cuadros por segundo sufren una caída cuando empezamos a ver jugadores conectados. Además, la interfaz es un poco obsoleta y hasta complicada para funciones que son básicas para juegos como Splatoon o Mario Kart.

Mientras que en la historia y los desafíos de gimnasio hay espectacularidad de sobra en la presentación y escenarios, el área silvestre se siente abandonada y poco atractiva para explorar. Esperamos que en el futuro sea algo más como la zona safari o al “mundo” de Pokémon Go, y no solo un experimento sin pulir.

Las batallas se sienten épicas | Foto: Nintendo

Por fortuna, una vez que regresamos a la linealidad que conocemos de Pokémon el juego se convierte en un título bastante interesante. Situaciones como poder entrar a la caja de PC en cualquier punto del mapa o poder acampar para hacer curry y curar todas las necesidades de tus Pokémon hacen de la aventura y el competitivo algo mucho más dinámico.

Tener todo a disposición de un jugador para la escena competitiva o para completar la Pokédex hace de Sword & Shield un juego extremadamente inmersivo. La propia aventura nos hace sentir como parte de una historia lejana a nuestra vida cotidiana, con momentos increíbles en compañía de los monstruos de bolsillo; un sistema de interacción con nuestros Pokémon que eleva por mucho todo lo que vimos en el Poké Relax de Sun & Moon.

La experiencia de campamento perfecta | Foto: Nintendo

Justo dentro de la historia tenemos el factor de los gimnasios Pokémon que regresan luego de un “descanso” en Alola. En Galar los entrenadores Pokémon y aspirantes a campeón tienen una fuerte inspiración en los jugadores de fultbol de Reino Unido; los gimnasios son enormes estadios, hay un uniforme para la Liga Pokémon y las batallas son televisadas y transmitidas a toda la región.

Por primera vez en su historia, Pokémon nos deja ver que existe un espectáculo detrás de la misión por las ocho medallas y vaya que es una buena integración. Las batallas son emocionantes por culpa del fenómeno Dynamax y los espectadores se entregan por completo al show, lo que termina por conjugar en una experiencia completa entre la preparación para la pelea y el resultado. Si a esto le sumamos que las batallas no son tan sencillas como en anteriores juegos, tenemos una campaña bastante completa.

Es como la Champions de Pokémon | Foto: Nintendo

Un último contra de Pokémon Sword & Shield: este es el primer Pokémon para una consola casera, pero no se siente como un cambio drástico… de hecho ni siquiera se siente como un cambio y el juego es prácticamente lo mismo que en 3DS o Game Boy, pero en una pantalla mucho más grande.

Es un poco triste que Game Freak desaproveche la idea de incluir voces, sonidos similares al anime y secuencias más vistosas en su llegada a las consolas caseras de Nintendo. Pokémon Sword and Shield se siente fuera de esta generación y eso duele a los fanáticos que han esperado años por una aventura lejos de las portátiles.

¿Se extrañan la Pokédex Nacional? No. Si juegas por cuestiones como el competitivo o la historia, los Pokémon nuevos y los que regresan suficientes para hacer del juego algo entretenido y emocionante. Pero si tu objetivo es únicamente coleccionar la Pokédex bueno, probablemente tengas un problema en cuanto a la duración, pero la pura historia se extiende casi hasta las 20 horas, así que no lo pondría como un punto negativo.

Taxi de día, peleador de noche | Foto: Nintendo

Después de jugar Sword & Shield me parece que los Pokémon que no llegaron son el mejor de los problemas, pues la serie tiene muchas cosas más que resolver en cuestiones técnicas, agregados como el área silvestre o la inclusión de mecánicas que den una nueva intención al juego.

Que Pokémon no cambie es un arma de dos filos. Sabemos que los jugadores más pequeños son los que están destinado a enamorarse de Galar, pero duele mucho que los más veteranos seamos prácticamente ignorados en la evolución de la serie y manipulados hasta el cansancio con los guiños a Kanto o Johto.

Pokémon queda muy lejos de la evolución que sí alcanzaron The Legend of Zelda, Super Mario y hasta Super Smash Bros. en su llegada a Switch. Nos gusta Pokémon Sword & Shield, pero esperábamos mucho más de esta entrega que una simple versión a gran escala de los juegos clásicos.

Un ratito para visitar BitMe.GG | Foto: Nintendo

Definitivamente no estamos ante el mejor juego de Pokémon de la serie, pero el aspecto generacional de la franquicia se mantiene y eso ayuda a que podamos percibir el título como una propuesta interesante. Todavía falta que la interacción en Pokémon Home se pueda utilizar para poder entender este juego como un elemento único en un ecosistema que nos emociona por sus posibilidades.

¿Y tú qué opinas de los nuevos juegos de Pokémon?

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