Reseña: Monster Hunter Rise, el poder de la caza aterriza en PC

Monster Hunter Rise aterriza en PC.
Bruno Salazar
Déjate hipnotizar por las bestias | Imagen: Capcom

Monster Hunter Rise aterrizó el año pasado en Nintendo Switch, pero no tuvo que pasar mucho para que los jugadores de PC también pudieran disfrutarlo. Ese esta última versión la que jugamos para traerte esta reseña.

Con el paso de los años Monster Hunter ha sabido cultivar una fiel y apasionada fanbase con una sola cosa en mente: cazar. Eso y las exóticas bestias que habitan el mundo del juego siguen siendo el principal combustible de una serie que, como de la nada, se ha convertido en la más popular de las creadas por Capcom. Al menos en la más vendida, eso sí.

A pesar de su dedicación a la complejidad, Monster Hunter Rise en realidad es un juego relativamente accesible para los nuevos jugadores. Jugadores acostumbrados al ritmo y adrenalina de Devil May Cry o NieR podrían sentirse un poco fuera de lugar al encontrarse con el pausado sistema de batalla de Monster Hunter Rise, pero vale la pena intentarlo. Después de todo no pone el acento en la velocidad, sino en la estrategia y el método. Un poco como Samurai Shodown.

Cazadores y entrenadores

Imagen: Capcom

Monster Hunter Rise es Pokémon pero despiadado: no cazas a los monstruos para entrenarlos, sino para convertirlos en recursos. Monster Hunter Rise es un juego sobre matar monstruos para lootearlos. ¿Y se supone que esto es divertido? A decir verdad sí, y mucho. Diversión y estrategia construyen esa estructura monstruosa que forma el alma de Monster Hunter Rise.

Decir que Monster Hunter Rise tiene una gruesa capa estratégica no es exagerar mucho. La clave está en que el imperativo principal del juego, “¡mata monstruos!”, se divide en varias actividades. “Mata monstruos” significa afilar tu espada cada cuatro o cinco minutos luego de soltar estocadas en el lomo árido de un Barroth; “Mata monstruos” significa comerte unos dangos esponjosos antes de emprender una nueva expedición; “Mata monstruos” también significa asegurarte de que tú y tus “camaradas” tengan el equipo adecuado para su siguiente caza.

Todas esas actividades mundanas que a veces se reducen a presionar X y ver una divertida cinemática son expresiones de la necesidad de administrarte y ser estratégico. Ojalá así de dedicado fuera en todo. El punto es que uno pasa por el proceso de repetir estas actividades con una sola cosa en la mente: ser mejor cazador. ¡Ser el mejor de todos! Y evitar que te noqueen de un coletazo o algo por el estilo.

Estrategia

Imagen: Capcom

“Estrategia” no se refiere al género del juego, sino a la infinidad de cosas que pasan por tu mente cuando estás frente a un horrible Rathian. Monster Hunter Rise te da una lista de las debilidades de cada monstruo para que los tasajees con mayor eficiencia (como el bestiario de The Witcher 3), pero solo bajo una condición: que los hayas derrotado antes. Eso quiere decir dos cosas: que la primera vez que los enfrentas no tienes suficiente información sobre el enemigo, y por lo tanto tienes que ir bien preparado con diferentes tipos de bombas y venenos; y, en segundo lugar, que eso te da una razón para exterminar a otro monstruo de la misma familia cuando regresas a la aldea. (En realidad el juego nunca te explica si son parte de la misma familia o, por el contrario, son clones de aquel que mataste en primer lugar. Para pensarse.)

“Estrategia” también significa descubrir que soltar estocadas en el lomo de un Barroth es tan eficiente como exprimir limones con los dedos de los pies. (Ese tip es gratis.) En otras palabras: cada monstruo tiene su pezuña de Aquiles. La cabeza y la cola suelen ser los dos lugares más vulnerables de cada bestia (ese también), pero el detalle está en encontrar la manera de asestar un golpe justamente allí. No es como que los monstruos no sepan defenderse.

¿Cómo cazar mejor?

Imagen: Capcom

Estudiar el comportamiento de tu enemigo, calcular el alcance de sus cabezazos, ver por qué la endemoniada barra de resistencia se vacía tan rápido (¡cómete un Sushi!) son algunas de las variables que debes calcular en el instante. Es eso o morir en el intento. Excepto que Monster Hunter Rise no tiene una pantalla de Game Over: cuando tu vida llega a cero tus “camaradas” te transportarán al campamento para que te recuperes. Ahí puedes decidir si continuar con tu caza o volver a la aldea. Tan solo perderás unos zenis.

Con ese tono indulgente que caracteriza al 97% de los videojuegos, Monster Hunter Rise te lleva de la mano en un paseo por sus infinitos sistemas llenos de términos y conceptos como “bicho trampa” y “cordóptero”. Pero el cordóptero es importante, no lo olvides. Pero es cansado oír que te digan que eres el mejor cuando claramente eres el cazador más fracasado de la historia de Kamura. O algo peor.

Imagen: Capcom

Cazar en Monster Hunter Rise es descubrir la profundidad del oficio. También es responder a la pregunta que, posiblemente, se hacían los cazadores del paleolítico: ¿cómo cazar mejor? La respuesta corta es “conociendo a tu enemigo”, pero la más importante es “conociendo tus herramientas”.

Monster Hunter Rise tiene 14 armas diferentes. Cada una es una bestia diferente: hay unas ligeras, otras pesadas; hay unas de contacto, otras de distancia. En el fondo no se trata de cuál es la mejor ni de dominar todas, sino de encontrar tu propio estilo de pelea. Monster Hunter Rise pone un gran énfasis en la personalización, y no solo a nivel estético por dejarte decidir cuál armadura te gusta más. También te deja elegir y descubrir tu estilo de pelea, o bien experimentar con todos si así te gusta.

Armados hasta los dientes

Imagen: Capcom

Tengo que confesar que pasé tanto tiempo cerca de la Espada Larga que me acostumbre a ella. A mediados de mi partida todavía estaba aprendiendo a controlar su pesado y filoso cuerpo, a calcular su alcance preciso para darle en la cabeza a un travieso Tobi-Kadachi. Por alguna razón recuerdo bastante a este monstruo eléctrico, creo que simplemente fue el más ágil de todos aquellos que cacé, pero ese es otro tema.

Otro factor importantísimo en la personalización de Monster Hunter Rise está en el cordóptero. Puedes usarlo para desplazarte, pero tiene otro uso igual de importante: apoyarte en la caza. Al combinar el cordóptero con tus otros dos ataques básicos logras unos poderosos ataques que pueden resultar en golpes críticos. Sin embargo también pueden ser difíciles de dominar, especialmente descubrir cuál es el momento adecuado para usarlos, pues de fallar nos hallaremos en una posición bastante vulnerable. En ese aspecto Monster Hunter Rise está más cerca de los cuidados combos de un juego de peleas que de cosas como, por ejemplo, Bayonetta. La perspectiva en tercera persona no es más que una coincidencia con juegos como éste último. Prueba de ello es que la mayoría de los enfrentamientos se resuelven de uno a uno, entre el cazador y su presa. De vez en cuando están acompañados por pequeñas bestias, pero bastan unas estocadas para quitarlos del camino.

Imagen: Capcom

Pero me gustaría regresar otra vez a lo de la personalización. Creo que pasé unas dos horas creando a mi personaje, y la verdad lo dejé así más por el tiempo que porque me sintiera convencido. Esa pequeña anécdota debería servir como prueba de que es infinitamente superior al de Cyberpunk 2077, si es que de algo te sirve este dato.

El único pero que le encuentro a esta última entrega de Monster Hunter es que luego de un tiempo los monstruos comienzan a sentirte un poco repetitivos. La razón es que todas las cazas se desarrollan más o menos igual: golpeas al monstruo hasta que se agote y tenga que huir. Luego tienes que perseguirlo y continuar la batalla. Las bestias huyen unas dos o tres veces antes de caer por completo, por lo que tendrás que rastrearlas. En general se logra mantener el sentimiento de sorpresa, pero este elemento hizo las batallas un poco predecibles con el tiempo.

Monstruos cibernéticos

Imagen: Capcom

En cuanto a la llegada de Monster Hunter Rise a PC solo tengo una cosa que decir: esta es la mejor versión del juego, pero solo hablando en términos de gráficos. El juego no tiene el mismo “realismo” de Resident Evil Village, pero tiene muchas de las ventajas de RE Engine, como una gran optimización en cuanto a rendimiento. Las opciones de personalización gráfica son bastante amplias para adaptarlo a tu sistema. De vez en cuando experimenté algunos tirones, aunque no es tan grave como lo reportado el año pasado con Village.

Un detalle curioso pero agradable es que puedes personalizar el diseño de los botones que aparecen en el juego, con la elección entre los controles de PlayStation, Xbox, Nintendo y algunos diseños genéricos. Eso si juegas con mando.

Monster Hunter Rise es un juego pulido hasta los huesos, divertido y estratégico y uno de los títulos más originales de Capcom que ahora puedes disfrutar en PC.

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