Reseña: Madden NFL 21, de regreso a los emparrillados

Daba la sensación de que la franquicia de Madden llevaba unos años estancada, y su edición de este año así lo confirma.
Ayax Bellido
Foto: EA

Como cada año, EA Sports lanza un videojuego de Madden NFL buscando mejorar algunos aspectos que lo puedan distinguir de la entrega que vimos 12 meses atrás. Afortunadamente para la edición de 2021, EA tiene garantizado continuar como el título por excelencia para todos aquellos que aman la acción y la emoción del futbol americano. Sin embargo, vale decir que con esta reciente entrega da la sensación de que la franquicia comienza a estancarse, y sobre todo, las ideas comienzan a agotarse.

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Sería fácil despreciar los juegos deportivos anuales bajo el argumento de que son iguales todos los años, pues si bien hasta cierto punto puede parecer una verdad irrefutable, los desarrolladores intentan realizar adiciones o mejoras en elementos como la jugabilidad, los modos de juego o el apartado gráfico para que la experiencia vaya mejorando.

En el caso de Madden, los cambios fueron menores pero notables desde que en 2017 en EA se trasladaron al motor Frostbite, lo que ha hecho que la acción en el emparrillado se vea fantástica, con estadios realistas, modelos de personajes extremadamente detallados, animaciones fluidas y receptivas; un diseño nítido que se siente vanguardista y que brinda una simulación muy agradable de uno de los deportes más populares del mundo.

En Madden 21 se mantienen todas estos elementos positivos, pero da la impresión de que los desarrolladores no han pulido aquellas áreas de oportunidad que se presentaron en su edición del año pasado, aunado a que las nuevas propuestas han quedado un tanto escuetas, mientras se sigue reforzando la apuesta por el multijugador online y las microtransacciones.

Pases, acarreos y tackleos

Desde el apartado visual es difícil ponerle un solo pero a Madden NFL 21 pues todos los elementos mencionados nos dejan listos para hacer la transición a la nueva generación de consolas dentro de unos meses.

Por otro lado, en Madden siguen apostando por recrear las transmisiones televisivas que cada semana vemos en la NFL, por lo que antes de comenzar cada juego tendremos que mirar un carrete con jugadores celebrando de todas las formas posibles ante su afición, bloques de estadísticas y recortes de resumen que pueden dar una sensación de realismo pero que a la larga terminan por ser innecesarios.

Foto: EA

Respecto a la jugabilidad, cuando las cosas funcionan sin problemas en el emparrillado, esta entrega se siente un poco más rápida en relación a su predecesor, con animaciones más precisas para mecánicas como los jukes, los giros o los cortes al momento de correr. Usar el Skill Stick se siente mucho más dinámico y fluido para realizar toda clase de movimientos evasivos, lo que añade gran espectacularidad.

Del lado defensivo, hay un nuevo sistema de habilidades llamado Pass Rush, que incluye movimientos nuevos que ayudan a navegar por los distintos bloques que componen la defensa. Vale destacar que este lado del ovoide es mucho más difícil en relación a versiones anteriores. Por ejemplo, los apoyadores ya no atropellarán sin problema a los receptores y corredores, ni realizarán saltos sobrehumanos en el aire para conseguir una intercepción. Estos elementos han sido atenuados en efectividad, y una trayectoria de pase efectiva en el ataque puede dejarlos sin posibilidad alguna.

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Parece ser que las habilidades de X-Factor y Superstar han generado un impacto positivo en la comunidad de jugadores pues están de regreso este año, con algunas nuevas incorporaciones a la dinámica. Las habilidades de super estrella son atributos especiales para jugadores destacados que mejoran ciertas habilidades, mientras que las habilidades de la zona de X-Factor llevan al jugador a un nivel que en ciertas ocasiones puede conseguir realizar jugadas que escapan a la imaginación y la concepción de lo real.

En lo personal me gusta esta función porque te permite apoyarte en los jugadores estrella y aprovechar sus fortalezas, y siento que es algo recurrente en la NFL, donde vemos como los grandes exponentes del juego como Tom Brady o Drew Brees se hacen cargo de un juego por cuenta propia.

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El camino a la fama

El modo de campaña de este año se llama Face of the Franchise: Rise to Fame. Tengo que decir que se trata de una narrativa realmente muy mal construida, provocando que la experiencia termine por ser muy tediosa. Comienzas creando un personaje que tendrá sus inicios como jugador en la secundaria, siendo el mariscal de campo suplente de la leyenda y rival local, Tommy Matthews.

Todo se centra en el estado de salud de Matthews y tu lucha interna para tomar decisiones y elegir entre apoyarlo a él o tomar la oportunidad y aprovecharla de hacerse cargo del puesto titular. No obstante, nada termina por cuajar pues todo luce sobre actuado, las animaciones son malas (ni siquiera la recreación de Snoop Dog se salva) y algunas de las escenas más cruciales carecen inexplicablemente de un buen trabajo de voz por parte de los actores.

Foto: EA

Por supuesto, todo terminará por ser un cuento de hadas y pasarás a ser una estrella en la universidad, para después entrar al Rookie Combine y el NFL Draft. Jugarás juegos de la NCAA, en algo que seguramente los fanáticos del deporte agradecerán profundamente, sin embargo, nada de lo que hagas en el los partidos con tu jugador realmente importa. Es decir, puedes no completar un solo pase a lo largo de tu carrera, pero aún así tendrás el suficiente carisma para ser reclutado e incluso darte el lujo de que tu equipo favorito de la NFL te seleccione para llegar al nivel de profesional.

La historia no se detiene cuando llegas a la NFL y a diferencia del año pasado, los momentos de la historia continúan apareciendo a lo largo de los años mientras juegas a través de una especie de cinemáticas que muestran algunos de los momentos más destacados de tu carrera mientras tu personaje discute los momentos clave como narrador en una entrevista. A comparación de lo que han logrado otros títulos deportivos como el NBA 2K20 en modos de juego similares, esta entrega queda muy corta, gris y acartonada.

Foto: EA

Como en el colegio

El gran modo nuevo de este año se llama The Yard, una especia de NFL Street donde equipos de 6 vs 6 se enfrentarán en una pequeña cancha. Hace recordar aquellos juegos improvisados en el patio de la escuela, aunque claro, ahora con todo el glamour y la espectacularidad de la NFL. Este modo de juego resulta muy ingenioso, pero termina por carecer de profundidad.

Es decir, puedes jugar solo o en equipos con y contra otros jugadores, pero no hay una estructura de franquicia o un formato de liga, por lo que solamente termina por ser una curiosa distracción del núcleo real de Madden.

Ultimate Team

Respecto al Ultimate Team no esperes grandes novedades este año. Seguirás viendo anuncios de microtransacciones en las pantallas de carga, y te invitarán por todos los medios a jugarlo aunque no tengas el más mínimo interés. La esencia es la ya conocida por éste y otros títulos deportivos de EA como FIFA: abres paquetes aleatorios de tarjetas deportivas que representan a los jugadores de la NFL de hoy y de antaño, y con esas tarjetas formas tu equipo. Intenta formar el mejor equipo, pero recuerda que siempre hay usuarios dispuestos a no transitar el camino largo y pagar para poder acceder a grandes y destacados jugadores desde el primer momento.

Foto: EA

Una franquicia olvidada

Algo que me parece terrible, es que el modo Franquicia ha quedado relegado a un segundo plano. El modo de franquicia clásico principal es casi idéntico al del año pasado, incluidas las imágenes del menú y el diseño en pantalla. Que exista este descuido por parte de los desarrolladores a uno de los modos de juego que más adeptos le ha hecho ganar a la franquicia, es algo de llamar la atención.

EA le ha dado la espalda al único modo que en verdad te permite hacerte cargo de la carrera de un jugador, entrenador o propietario en la búsqueda de victorias en el Super Bowl, apostando y mostrando más lealtad hacía características como Madden Ultimate Team y ahora, The Yard, que presenta microtransacciones adicionales a pesar de su falta de profundidad. Sabemos que esto es un negocio, pero no es justificación para dejar en el olvido a los jugadores que siguen buscando el título por uno de los aspectos más elementales e identificables del mismo.

Foto: EA

Madden NFL 21 sigue garantizando una experiencia entretenida para todos los fanáticos y seguidores del futbol americano, sin embargo, parece que han llegado a un punto en el que es necesario comenzar a generar nuevas fórmulas, pulir los detalles, aprovechar las áreas de oportunidad y no dejar caer en el olvido a los modos de juego que han hecho grande a la franquicia. Y es que no hay excusas para su estancamiento, pues si bien se aprecian los ajustes en la jugabilidad principal y la caótica novedad de The Yard, no termina por ser suficiente para decir que se trata de una versión a la que haya que brindarle alabanzas.

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