Reseña: Humankind, la gran odisea de la humanidad ha llegado a la PC

La humanidad entera es tu aliada en Humankind. ✋🏽
Bruno Salazar
Forja tu propio destino | Imagen: Sega / Amplitude Studios

Humankind es el nuevo título de estrategia histórica desarrollado por Amplitude Studios y publicado por Sega para PC. Con varios años en desarrollo y la interesante promesa de convertirse en el mayor título del género, Humankind ha llegado para dejarnos un agradable sabor de boca. Su impecable combinación entre la estrategia, simulación y combate por turnos ha terminado por adentrarnos en las profundidades de su mundo cuidadosamente concebido.

Tomando la historia como el punto central de todas las opciones dentro del juego y con la posibilidad de trascender más allá de los que dictan los libros, Humankind apuesta por una revolución del género… con miras a convertirse en el referente de la estrategia por turnos. Pero la historia la escriben los ganadores, y ha llegado la hora de descubrir si Amplitude Studios tiene lo necesario para hacer sus promesas realidad.

Historia y progreso

Imagen: Sega

Humankind parece más una cadena que un loop de juego. Es una impresión que surge del modo 4x, sensación que se complementa por su satisfactorio nivel de progresión. Cada turno no solo es un fragmento en el que implementarás una serie de acciones en tus ciudades o territorios. También funciona como una cápsula que contiene todas tus posibilidades en una partida, y vaya que hay un gran número de opciones a nuestra disposición.

La variedad es tan extensa que a veces puede resultarte intimidante, pero tranquilo, que no es tan difícil aprender lo necesario para echar a andar a tu gente. Los tutoriales te acompañarán desde la etapa neolítica al inicio del juego, y sin bombardearte de información logran presentarte las mecánicas de juego básicas.

Mi recomendación, si es tu primera vez dándole la oportunidad a un título como este, es que te adentres en el juego directamente. Luego de unas horas no solo te habrás familiarizado con los comandos, también habrás mejorado en la administración de tus territorios.

Imagen: Sega

Para los jugadores más curiosos existe toda una Enciclopedia de Humakind que podrán consultar en cualquier momento de tu partida. En ella encontrarás información extensiva sobre los matices de las diferentes mecánicas y conceptos del juego. Lo mejor es comenzar a leerla después de haber pasado unas horas jugando, pues de querer adentrarte por completo en los documentos, terminarás por asfixiarte.

En cualquier caso, la enciclopedia sirve para complementar y explotar al máximo todo lo que el juego tiene que ofrecer. Ya sea que lo uses como una simple distracción o como un verdadero complemento de la campaña, es indispensable para saber todo sobre el juego. Además, resultará especialmente útil cuando quieras iniciar una nueva partida, o bien en las etapas más adelantadas (y por lo tanto más complicadas) del juego.

Más siempre es mejor

Imagen: Sega

Humankind consiste en decenas de sistemas de juegos cuidadosamente articulados y maquinados. O tal vez todos son variaciones del mismo ingrediente, pero logran sentirse distintos, novedosos y hasta agradablemente sorprendentes. Eso sí, todos estos sistemas dependen de las diferentes civilizaciones disponibles, por lo que la variedad será tan extensa como la historia (de nuestro mundo) lo permite.

A lo largo de las cuatro fases históricas por las que te lleva Humankind (cinco si contamos el período neolítico) el énfasis del juego suele inclinarse hacia una vertiente en específico. Por ejemplo, durante el neolítico encontrarás que descubrir alimentos o depósitos de conocimiento es mucho más frecuente que en etapas posteriores. Prácticamente cualquier lado que visitas no ha sido encontrado por otras culturas, y se siente. Pero no es el único momento donde la sensación de descubrimiento y aventura se termina.

Es por ello que siempre tienes la sensación de que hay algo por descubrir, y que estás conduciendo a tu civilización hacia algún lado. Es probable que al inicio no sepas qué hacer con todas las opciones que tienes a la mano, pero el juego hace un gran trabajo remarcándote algunas de las bases de toda partida: construir distritos, florecer el comercio, y, sobre todo, dejar tu marca en la historia.

Imagen: Sega

El Medioevo sigue siendo un momento de novedad, pues continuamos encontrando tierra inexplorada y maravillas naturales por casi todos lados. Sin embargo, tus ciudades también han comenzado a crecer y necesitan mayor atención. Es probable que la pérdida de población o el lento crecimiento comience a ser un problema más severo, superando el ser aniquilados por animales salvajes. El mundo se sigue abriendo ante ti, siempre mostrándote nuevos horizontes a los que podrías dirigirte.

En general Humankind te hace sentir inmerso en una odisea histórica con bastantes matices, sin que las cosas más triviales de la administración cotidiana se conviertan en una molestia. Sin embargo, a veces la inminente amenaza de otros imperios hace que te veas obligado a implementar la militarización de tus territorios… restándole un poco de variedad a la campaña por culpa de la guerra.

En la etapa neolítica puedes elegir una de tres opciones por la que será conocida tu civilización: por tus hazañas agrarias, tu habilidad en las artesanías, o bien por la destreza para crear y narrar mitos. Lo que nadie te dice es que, para destacar en cualquiera de ellos, tu imperio debe destacar en poder militar antes que cualquier otra cosa. Y es que si no tienes manera de defenderte, es probable que desaparezcas en la primera guerra que te declare algún imperio ambicioso de poder.

¿Truco o trato?

Imagen: Sega

El título de Amplitud Studios implementa un interesante sistema de diplomacia que está disponible desde que te encuentras con otra civilización. Dependiendo de cómo se sientan otras culturas sobre tus actividades es que aceptarán o rechazarán tus propuestas; también son ellos quienes pueden proponerte tratos.

Los acuerdos afectan el comercio, la navegación/exploración, y otros apartados del gameplay. También te será útil saber que puedes hacer alianzas permanentes con algunos imperios, aunque suele ser especialmente difícil que logres hacerlos aceptar. Probablemente como en la política, tienes que considerar cómo se siente sobre ti la otra cultura, si esa alianza va a beneficiarlos o afectarlos, si la aceptan por mera coerción o porque sacarán algún beneficio.

De aceptar tu propuesta por mera presión podrías terminar haciendo que los demás quieran declararte la guerra, algo para lo que podrías o no estar listo en ese momento.

La Guerra y la Paz

Imagen: Sega

La guerra es particularmente despiadada en Humankind, pero se encuentra regulada por un sistema llamado “war support”. Este agregado básicamente dictamina (a través del sentir de la población) si puedes declararle la guerra a otro imperio en ese momento. Puedes aumentar tus “puntos de guerra” haciéndole reclamos a otros imperios en casos como cuando se apropian de un territorio cerca de tu frontera, o cuando te atacan por sorpresa. La propia población son quienes decidirán si pagar por los daños o ingresar en una tortuosa contienda.

Las guerras pueden extenderse por etapas enteras (toda la época medieval me la pase en guerra con los celtas, por poner un ejemplo), logrando desgastar tu imperio y tus recursos como pocas otras cosas en el juego. Este es un apartado que logra evocar perfectamente la sensación de una contienda de estas proporciones, dejándote completamente satisfecho cuando por fin logras salir de la batalla, por las buenas o por las malas.

Eso me lleva a hablar sobre el combate y lo bien que logra comunicar un sentido de estrategia y violencia. Cada batalla se desarrolla por turnos, pero se logra simplificar bastante el proceso en caso de que tus unidades tengan una clara ventaja sobre el resto. O viceversa, el combate puede ser resuelto de forma automática cuando estás en desventaja.

Los avances científicos que logres como civilización también impactan la guerra. Como en la vida real, diría uno. Por ejemplo, solo cuando desarrolles algunas tácticas de administración de guerra podrás llamar refuerzos a media batalla. Así que, evidentemente, no puedes descuidar ningún elemento dentro del desarrollo de tu civilización, pues tarde o temprano caerás por esos pequeños descuidos.

Zoológico humano

Imagen: Sega

El aspecto visual no se queda atrás, con un mapa que evoca una pequeña caja de juegos o un zoológico humano, cualquier metáfora que te parezca menos cruel. Cuando te acercas a tus territorios puedes contemplar a la gente paseando en los barrios, los animales corriendo por las praderas, el agua retumbando en las cascadas. Es un verdadero deleite alejarse unos momentos de la estrategia para contemplar el mapa de vez en cuando, y ver cómo se va expandiendo tu imperio.

Al mismo tiempo parece absurdo el nivel de detalles que encuentras en el diseño sonoro. La ambientación está magníficamente lograda con sonidos de todo tipo para darle vida a tu civilización entera. El mar, los ríos, el sonido de tus unidades de soldados agitando sus armaduras y espadas, cada parte del mundo tiene una personalidad dada por el impecable apartado sonoro.

Es por ello que sería injusto señalar la relativamente poca variedad que hay en el apartado de la música que da ambientación al juego. Hubiera sido interesante que las piezas dependieran de la cultura con la que te encuentras jugando, introduciendo instrumentos característicos de esa civilización. Sin embargo, comprendo que un trabajo así, cuando tenemos a nuestra disposición un total de 60 culturas, sería sencillamente colosal, por lo que no es un problema realmente.

Culturas y naciones

Imagen: Sega

Donde podemos asegurar que Humankind luce verdaderamente su diversidad de culturas es en innumerables detalles de la jugabilidad. Cada cultura tiene un distrito único (en el período moderno, México puede construir haciendas, lo que es increíble), así como monumentos religiosos irrepetibles. Y no solo eso, pues cada cultura tiene una característica que te dará puntos de ciencia, dinero, o alimentos, cada turno, entregando mayor identidad a cada una de las culturas aquí representadas. Para los amantes de la historia el juego está lleno de detalles así.

Incluso las siete maravillas de la antigüedad hacen acto de aparición, aunque una vez que otra cultura ha construido una de ellas nadie más puede tocarla. Así es como las pirámides de Giza, el Coloso de Rodas y muchas otras construcciones del mundo antiguo, pueden ser construidas por el jugador para lucir su grandeza y poderío.

Contaremos un poco más sobre la aparición de las culturas del México prehispánico, así como la aparición de México, dentro de Humankind en un artículo especial. A pesar de que el desarrollo de las civilizaciones mexicanas se rige bajo los elementos descritos a través de la reseña, consideramos necesario tocar este elemento de forma separada, con el fin de expresar mejor lo que ocurre con los Aztecas o los Mayas dentro de este particular punto de vista.

Imagen: Sega / Amplitude Studios

Forja tu propio destino

Con poco más de 25 horas de juego sentí que apenas comencé a entender con un poco de la profundidad que hay en los múltiples sistemas que encontrarás en Humankind. Se trata de un juego cerebral en el que deberás tomar decenas de pequeñas decisiones para seguir adelante y no perder el avance de toda una civilización por un erro táctico. Administrar, considerar un árbol de posibilidades, construir y elaborar tu propio camino son solo el comienzo. Pero ten paciencia, pues cada movimiento, por más pequeño que sea, te permitirá adentrarte en esta épica odisea humana. Así que sí, llegó la hora de forjar tu propio destino.

Humankind se pone a la venta este 17 de septiembre a través de Steam y Stadia, mientras que estará disponible desde su lanzamiento en Xbox Game Pass de PC. 

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