Reseña: GTA Trilogy – The Definitive Edition, un sueño para los fans… que se convierte en pesadilla

¿El Cyberpunk que este año (no) necesitaba?
Bruno Salazar
Una desafortunada colección | Imagen: Rockstar

GTA Trilogy – The Definitive Edition es una remasterización de GTA III, GTA Vice City y GTA: San Andreas lanzada para Xbox, Nintendo Switch, PlayStation y PC este 11 de noviembre. Para esta reseña tuvimos la oportunidad de probar la versión de PS4.

La nostalgia, siempre la nostalgia

Creo que todos tenemos al menos un recuerdo de al menos uno de los juegos incluidos en GTA Trilogy. Durante años su gran personalidad y destrucción caricaturizada nos han entretenido y cristalizado divertidos recuerdos en la memoria.

Regresar a los originales siempre es una bocanada de aire fresco, pues todavía hoy nos sorprende todo lo que Rockstar logró a principios de los años dos miles con el hardware del PS2. Mundos llenos de posibilidades, transeúntes, concreto y mucho, mucho caos.

Imagen: Rockstar

La trilogía ahora remasterizada no modifica en lo esencial la fórmula de juego, no agrega nuevas misiones ni vehículos. En realidad se trata de un sencillo “tuneado” en el apartado gráfico, aunque también se intentó mejorar el sistema de combate para asimilarlo a GTA V. Algunas mejoras se agradecen… pero nunca dejamos de cuestionarnos si este era el momento adecuado para lanzar la antología.

Casi lo mismo

En el fondo se trata de San Andreas, Vice City y GTA III: las bromas, los excelentes mapas e hilarantes actuaciones siguen intactas, pero lo que le ha sucedido al juego gráficamente resulta bastante problemático… por decirlo de algún modo. Al principio podrías creer que se trata de una mera cuestión de estilo, que únicamente se alteró la apariencia de los originales de PS2 para vestirlos de skins de Fortnite. Pero el cambio no se termina allí.

Imagen: Rockstar

Cómo han cambiado los tiempos. Cuando veíamos los polígonos del PS2 no nos importaba mucho que la cabeza de un NPC fuera más pequeña que su puño, los pixeles disfrazaban un poco todo eso y hasta nos daba risa. GTA Trilogy traduce prácticamente todas las monstruosidades de los originales y el resultado es todo menos divertido… especialmente cuando se trata de un juego de precio completo.

Este problema solo se apila sobre el mar de dificultades técnicas existentes dentro de esta “remasterización”: los desarrolladores han decidido ser tan fieles al original que hasta los bugs de hace veinte años se mantuvieron intactos. (Como el famoso caso del auto que se hace cada vez más grande en San Andreas al sacudirse de un lado a otro) Eso sin mencionar el desastroso rendimiento que pudimos comprobar en nuestra experiencia con esta versión del título. Entre crasheos y una taza de cuadros por segundo que deja bastante que desear, la experiencia está lejos de ser la ideal.

Gráficos vs jugadores

Imagen: Rockstar

Puede que te guste el nuevo estilo que los desarrolladores intentaron con la remasterización. Después de un rato te acostumbras a las graciosas animaciones y los mapas planos y relucientes. Hasta los transeúntes de San Andreas o Vice City pasan más o menos desapercibidos luego de que te acostumbras al peso de tus vehículos y las calles de la ciudad.

Lo que no es posible olvidar es todo lo que quedó fuera de los juegos, o que fue recortado o modificado de una u otra manera. La horrible lluvia de San Andreas que bloquea tu vista es el menor de todos, pues solo afecta tu juego de manera significativa durante los segmentos nocturnos. Adicionalmente este título omitió la niebla, y muchos lugares del mapa se ven extremadamente oscuros por alguna razón, entorpeciendo la jugabilidad y visibilidad. Este es un problema que afecta a los tres juegos, y uno que se puede solucionar parcialmente cambiando los ajustes del juego, aunque hacer esto cada vez que salta a la vista el problema resulta tedioso.

Imagen: Rockstar

De vez en cuando GTA Trilogy logra verse mejor que los originales, especialmente cuando hablamos de la intensidad de los colores y muy de vez en cuando la iluminación. Las luces neón de Vice City resaltan más que nunca, los anuncios fosforescentes y amarillos se destacan entre las carreteras y edificios grises.

Para mala suerte de los jugadores, las gráficas no son el único apartado que deja qué desear en la compilación. El audio también sufre algunos inconvenientes que resulta difícil ignorar. Por momentos el audio y la imagen se independizan de las cinemáticas, desfasando el juego y dejándonos con un amargo sabor de boca. Durante mi tiempo de juego sucedió más de una vez, especialmente en San Andreas. Eso sin mencionar que, fuera de las canciones, las voces y efectos de sonido tienen una calidad bastante baja, llegando a distorsionarse como si se tratara de las viejas canciones en MP3 que uno descargaba por medios poco ortodoxos.

¿Más juegos o mejores juegos?

Imagen: Rockstar

Hay algo profundamente irónico en manejar por Los Santos y escuchar la radio con otra protesta en contra de la avaricia de las grandes corporaciones dentro de esta remasterización cocinada a medias, un producto que pide a gritos que se termine con su sufrimiento. Algunos se convierten en lo que juraron destruir, me imagino.

Lo que resulta más triste de ver es que GTA Trilogy no da la sensación de haber evolucionado a la par de sus fanáticos. No me refiero a que los fans de los originales tengan que esperar una completa modernización de los juegos a la manera de un remake. Nada de eso. Por el contrario se aplaude que Grove Street haya intentado introducir la interfaz de GTA V a la trilogía, añadiendo un toque fresco y más ágil a la hora de jugar. Más bien me refiero a que el propósito de esta compilación nunca parece ser ofrecer mejores juegos, sino ofrecer más juegos.

Imagen: Rockstar

En un año ya de por sí plagado de remasterizaciones y relanzamientos, basta con mirar a Atlus con Shin Megami Tensei III Nocturne HD Remaster, o bien a Square Enix con Legend of Mana para tener ejemplos de cómo debería hacerse. Es cierto que se trata de juegos de menores proporciones y con distintos estilos visuales, pero son títulos que han sabido adaptar su identidad a las nuevas plataformas sin un rasguño, al mismo tiempo que mantienen la nostalgia intacta. Algo en lo que la trilogía de GTA falla por completo.

Más que nostalgia de recordar aquellos buenos tiempos, esta compilación hizo que me dieran ganas de regresar a los originales de PS2. Lo cual ya no se puede hacer, pues Rockstar retiró la anterior compilación de todas las tiendas digitales en las plataformas existentes. Me pregunto si habrá otra manera de jugarlos.

¿Jugar o no jugar?

La recomendación más sensata en estos momentos es alejarte de esta colección mientras los desarrolladores trabajan en una serie de mejoras necesarias. Lo que no podemos predecir es si incluso con este trabajo extra se puedan arreglar todos los pequeños detalles que entorpecen esta colección para convertirse en la manera definitiva de experimentar estos clásicos.

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