Reseña: Far Cry 6, un grito revolucionario con aspiraciones de GOTY

Ubisoft ha logrado entregarnos uno de los mejores juegos del año, con un título que desborda calidad y creatividad en cada uno de sus apartados.
Ayax Bellido
Únete a la guerrilla y triunfa en la revolución | Imagen: Ubisoft

Al principio de Far Cry 6, Juan Cortez le menciona a Dani Rojas que una revolución no es algo que suceda solamente una vez, sino que va seguir ocurriendo una y otra vez de forma inevitable. Pareciera que como especie estamos condenados a que la historia se repita a sí misma, y este es el motor que usa Far Cry 6 para entregar uno de los juegos más maravillosos y completos del año.

Eso sí, antes de comenzar de lleno con esta reseña, vale decir que si eres un avezado de la saga Far Cry, sabrás que ésta ha mantenido prácticamente la misma fórmula desde la tercera entrega: hay un villano comúnmente encarnado por un líder muy malvado, un enorme mapa que recorrer, mucha acción explosiva y gente a la cual ayudar como todo un héroe.

En este punto, si has jugado los Far Cry anteriores, te sentirás como pez en el agua una vez que te sumerjas en la enorme amplitud de Yara. Sin embargo, resulta evidente que en esta ocasión hay algo más de artesanía, creatividad y contexto narrativo dentro del equipo de desarrollo de Ubisoft, que nos ha entregado sin lugar a dudas uno de los mejores juegos de la saga con un grito revolucionario que se ha convertido en un digno aspirante al GOTY de 2021.

Caudillo de América Latina

Far Cry 6 se encuentra ambientado en una nación isleña y tropical llamada Yara. Por supuesto, se trata de un lugar ficticio, aunque clara y fuertemente inspirado en la nación insular de Cuba: en ambos casos hay revoluciones, injerencia de extranjeros, bloqueos comerciales y embargos. El actual líder de Yara es Antón Castillo, personaje magistralmente interpretado por Giancarlo Esposito (Breaking Bad y The Mandalorian), y quien es hijo de un ex dictador derrocado por los rebeldes en la década de los sesenta.

Tras años de declive económico, Castillo se convirtió en presidente tras ganar las elecciones gracias al descubrimiento de una droga milagrosa que ralentiza los estragos provocados por el cáncer, lo que le dio el estatus de héroe nacional. El líder le promete al pueblo que el medicamento convertirá a Yara en un paraíso abundante en riqueza, solo que hay un problema: la droga se elabora rociando con una sustancia venenosa el tabaco yarano y se produce mediante el trabajo de esclavos que son sometidos a pruebas médicas que afectan gravemente su bienestar.

Imagen: Ubisoft

Por supuesto, esto hace que ciertos grupos comiencen a cuestionar el liderazgo de Castillo, por lo que el caudillo se vuelve dictador y refuerza las medidas de control de todo Yara con el poder del ejército, sometiendo a la sociedad a la miseria, coartando sus libertades y preparando al que habría de continuar su tiránico legado: Diego, su hijo menor de 13 años, a quien inculca toda clase de ideas radicales sobre los “verdaderos” y “falsos” yaranos.

La estructura no es la más innovadora para un shooter en primera persona, y de hecho ha sido la constante dentro de la saga Far Cry, sin embargo, en esta ocasión los personajes han sido tan bien construidos y la ambientación tan bien realizada, que sirve a la perfección para darle un cimiento sólido sobre el cual edificar un juego de acción de mundo abierto.

Y para cerrar el tema de Castillo, una mención más que honorífica para Giancarlo Esposito. Cuando está en la pantalla, ofrece una interpretación fantástica e intimidante como un dictador cruel y, a su manera, un padre amoroso. De hecho, es tan buena que uno se queda con la sensación de que le hacen falta más escenas e interacciones con los otros personajes principales de la historia.

Imagen: Ubisoft

Por último, es fácil que todo el contexto político y social en el que se desarrolla la narrativa del juego nos evoque a Cuba. Es decir, imposible no pensar en figuras como Fulgencio Batista o Fidel Castro con Far Cry 6, pero se trata de un espejo en el cual se han visto la mayoría de los países de América Latina en algún momento de su historia: ahí también están los Videla, Pinochet, Rojas Pinilla, Andino, Somoza, Noriega o Trujillo reflejados, además de los grandes empresarios norteamericanos dispuestos a explotar al máximo los recursos de una tierra ajena,  en un juego donde la ideología política toma un papel preponderante, y en donde cada jugador tendrá su propia postura e interpretación ante lo presentado por Ubisoft.

Cuando la tiranía es ley, la revolución es orden

Para hacer frente a la tiranía de Castillo y su gente, encontraremos a distintos grupos de guerrilleros a lo largo y ancho de Yara: ya sea una familia de granjeros dispuestos a luchar por sus tierras, jóvenes armados que usan la música para darle voz a las ideas de la revolución o viejas leyendas que lucharon contra el propio padre de Castillo y su régimen. A todos ellos, nuestro protagonista Dani Rojas (que puede ser hombre o mujer) intentará aglutinar bajo los ideales de Libertad, una agrupación guerrillera que hará todo para recuperar la libertad de la isla.

Es aquí donde Far Cry 6 realmente brilla en todo su esplendor. Dani, a diferencia de los protagonistas de entregas anteriores de la franquicia, muestra signos de personalidad que nos hacen tener una relación más empática con el personaje que estamos controlando al otro lado del televisor. Dani cantará mientras conducimos por la isla, tomará una posición en los conflictos, expresa sus sentimientos y emociones ante las tragedias vividas, celebrará a lo grande cada victoria y se irá comprometiendo cada vez más con una causa en la que se volverá esencial.

El juego tiene largos lapsos donde se nos ilustra cómo todos estos rebeldes de Yara, ya sean viejos cansados ​​de la guerra, un joven trans DJ inseguro de su futuro o una millenial aburguesada que se cansó de las injusticias pese a su posición, tienen algo en común: la esperanza de un futuro. Y sí, este es el motor para cualquier revolución, y en Far Cry 6 estará encarnada por Dani Rojas, quien una y otra vez les brindará a los habitantes de la isla la esperanza que necesitan para derrocar a la bestia que los esclaviza y mata. Dani es, como bien menciona “El Tigre”, el nuevo puño de la revolución.

La misión de nuestro protagonista de liberar a Yara funciona de manera perfecta porque, a diferencia de casi todos los demás protagonistas de Far Cry, se trata de un personaje nativo del lugar donde se desarrolla toda la narrativa, y por supuesto eso marca una enorme y sustancial distinción. Porque claro, en esta ocasión no encarnamos a uno de esos tantos soldados estadounidenses de élite que se la pasan jugando al salvador en los conflictos bélicos que azotan al mundo, sino a un huérfano local dispuesto a convertirse en héroe con tal de liberar a sus semejantes de tanto sufrimiento, porque él mismo ha sufrido los estragos de las despiadadas acciones y medidas de Castillo. Dani sabe mejor que nadie lo que es sufrir en Yara, y por ello su primer objetivo es huir a Miami, sin embargo, todo cambiará con tal de ayudar a su nueva familia rebelde adoptiva.

Imagen: Ubisoft

La historia de Dani y cada una de las personas que conoce en su camino hacen que las misiones de Far Cry 6 tengan un mayor sentido para el jugador. Es decir, como ocurre en otros juegos de Ubisoft como Assassin’s Creed y Watch Dogs,  nuestras misiones principalmente consistirán en detener algunos convoyes, eliminar objetivos, tomar el control de algunas bases, y debilitar al ejército de Castillo robando información o frustrando la entrega de materiales. Todo ello ya puede ser entretenido por si mismo, pero con la narrativa de los rebeldes y la liberación de pueblo como contexto se agrega una pizca de motivación al momento de realizar cada tarea.

Lo que sí, es que con lo amplio del mapa, me habría gustado que el juego presentará a más ciudadanos comunes afrontando la confusa situación de Yara. En ocasiones, da la impresión de que en la isla solo hay militares y guerrilleros, convirtiendo en un campo de batalla donde pareciera que la gente común ha perdido todos sus espacios. Solo existe un puñado de misiones y escenas que muestran a los ciudadanos comunes de Yara, y estos a menudo terminan uniéndose a tu causa.

Imagen: Ubisoft

Recuperando el paraíso

La ambientación y el apartado gráfico de Far Cry 6 es simple y sencillamente muy destacado. Nos encontramos en una isla paradisíaca llena de paisajes majestuosos que nos hacen querer sacar screenshot de manera compulsiva. Se trata de sin duda el juego más contemplativo de la saga, con atardeceres en el mar, espesos bosques tropicales, playas soleadas, interminables campos de tabaco, pintorescas zonas rurales y lo ostentosas ciudades y fincas de los comandantes de Castillo, en un recorrido visual que resulta un auténtico agasajo para el jugador. Además, otro tipo de escenarios como el interior de los palacios o las bases de los rebeldes también han sido diseñadas con una enorme prolijidad, cuidando siempre hasta al más mínimo detalle y logrando una inmersión total en ese aspecto.

Aunque claro, Far Cry 6 no está exento de sus fallas de rendimiento, al menos en la versión de Xbox One que es la que yo he jugado. Habrá pecados en forma de bugs, frames inconsistentes o pantallas de carga interminables, las cuales son evidentes pero no lo suficientemente graves como para arruinarnos la experiencia, sobre todo si consideramos el esfuerzo titánico que debe ser optimizar un juego de tal magnitud para dos generaciones de consolas distintas.

Imagen: Ubisoft

Siguiendo con Yara, hay mucho por hacer en la isla, lo que resulta alentador para cualquier fanáticos de los sandbox y los RPG, pues a veces un respiro de la revolución y la guerrilla no nos viene nada mal. Bajar las armas y salir de los tiroteos durante un momento para relajarnos en un hermoso entorno con otro tipo de actividades es un aliciente para el jugador. A lo largo del mapa encontraremos puntos para pescar, cazar animales salvajes, localizar tesoros escondidos o resolver acertijos, los cuales nos pueden hacer pasar un buen rato sin duda. También encontraremos algunos otros mini juegos, como dominó cubano, carreras de vehículos, un sistema de creación, un nuevo sistema de engranajes y las polémicas peleas de gallo.

Sí, hay mucho por hacer en la isla y a los completistas les tomará más de 100 horas acabar con todo, pero tampoco te preocupes si tu eres de los que prefiere evitar todas las misiones secundarias y coleccionables para acabar lo antes posible con la historia principal, pues lo podrás hacer en Far Cry 6. Puedes pasar de largo en todas estas actividades y aún así tendrás el suficiente rango para conocer el destino de Dani, Antón y compañía sin contratiempos. Además, siempre está la oportunidad de volver a estos puntos secundarios una vez finalizada la historia.

Imagen: Ubisoft

Y para finalizar con los aspectos técnicos, me parece que la banda sonora, el diseño de audio y el doblaje latino de Far Cry 6 merecen una mención honorífica. Las canciones de la radio me mantenían alegre todo el tiempo mientras conducía por las carreteras de Yara, al ritmo de la salsa, el son cubano y el reggaeton. Por otro lado, el trabajo de actores de doblaje como Gerardo Reyero, Alicia Vélez, Miguel Ángel Leal, Humberto Vélez, Ale Delint y Carlos Ballarta es simplemente fenomenal en cada uno de los personajes que les correspondió interpretar.

Una vez guerrillero, siempre guerrillero

En cuanto a la acción, Far Cry 6 se mantiene como un shooter en primera persona bastante sólido. Tendremos la oportunidad de equipar tres armas principales y una pistola. Por supuesto, las primeras podemos irlas intercambiando entre fusiles, escopetas, francotiradores o las llamadas armas modificadas de Juan Cortez. Conforme vayamos avanzando de rango dentro de la guerrilla, tendremos acceso a armas más eficientes y letales, además de objetos de personalización que nos facilitarán el trabajo como miras y silenciadores.

También es posible personalizar el resto de equipo, como armaduras, cascos, botines o tipo de balas y blindajes que usarás para defenderte de los enemigos y al mismo tiempo penetrar sus sistemas defensivos. De igual forma, contarás con distinto tipo de bombas que van desde granadas hasta molotov, por lo que tendrás varias opciones de jugabilidad al momento de tener que despejar una base enemigo: puedes optar por el sigilo o por el ruido estrepitoso de una ametralladora. En ese sentido, nuestros compañeros (un cocodrilo, un perro salchicha o gallo, ente otros) también pueden ser parte de la estrategia.

Imagen: Ubisoft

Las armas y el resto del equipo lo podrás ir adquiriendo gracias a Juan Cortez y sus vendedores alrededor de la isla, solo debes darle a cambio un poco de uranio empobrecido para que te mantengan como el guerrillero más armado de la región. Sin embargo, si de armas hablamos la más destacada de Far Cry 6 es “El Supremo”, una mochila modificada que le permite a Dani derribar helicópteros de forma práctica, explotar tanques de forma sencilla o desactivar todos los sistemas de seguridad de la base presionando un solo botón. Un artefacto que sin duda hace que nuestra vida como guerrillero en Yara sea más sencilla.

Que Dani tenga tanta facilidad para manejar estas armas de la más alta tecnología también recibe una explicación: fue entrenado en el ejército, por lo que no tiene ningún problema para disparar cualquier tipo de fúsil o realizar actividades extremas y de alto riesgo.

Por último, también tendremos acceso a vehículos terrestres, acuáticos y aéreos, ofreciendo una interesante variedad en ese sentido, sin mencionar que también podemos montar a caballo. La conducción posiblemente no sea la más fluida de todas y podría haberse pulido un poco más, sin embargo, es lo suficientemente atractiva como para recorrer con gusto los caminos de Yara, navegar sus aguas o surcar los aires mientras contemplamos maravillados una nación llena de vegetación.

Imagen: Ubisoft

Far Cry 6 es uno de los videojuegos más completos del 2021. Posee una jugabilidad entretenida y frenética, una ambientación majestuosa que siempre nos hace echar un último vistazo a Yara antes de apagar la consola, y sobre todo, una historia lo suficientemente fuerte como para consumirlo de forma compulsiva intentando llegar al final. Por supuesto, que al ser latino se trata de una narrativa que encuentra mayor eco en mi sentir y perspectiva de las cosas, en un juego que también nos hace pensar y reflexionar sobre ciertas coyunturas, y eso sin duda también lo hace muy valioso. Quizá ciertas fallas de rendimiento y alguno que otro excesos en la representación de la violencia le impidan llevarse un GOTY, pero al menos yo, no encuentro los motivos para que no sea un digno aspirante.

¿Ya jugaste Far Cry 6 para PlayStation, Xbox y PC?

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