Reseña – Dragon Quest XI S: Echoes of an Elusive Age, el regreso del Luminario para PS4, Xbox One y PC

Uno de los mejores JRPG de todos los tiempos aterriza con una versión definitiva y muchos cambios.
Ayax Bellido
Esta vibrante fantasía medieval es uno de los mejores JRPG de la generación | Foto: Square Enix

Me parece que no sería exagerado decir que Dragon Quest es una de las series más importantes e influyentes en la historia de los videojuegos, o al menos, lo es en el género de los JRPG. Su inmensa popularidad, particularmente en Japón, hace que la saga creada por Yuji Horii hace casi 34 años sea un fenómeno cultural que sentó las bases del juego de rol japonés, trascendiendo todo tipo de formatos y fronteras a lo largo de su ya extenso recorrido que incluye 11 maravillosas entregas.

Por lo tanto, la llegada de Dragon Quest XI S: Echoes of an Elusive Age – Definitive Edition a PS4, PC y Xbox One se esperaba con ansías entre los fanáticos de la saga y el género JRPG, sobre todo entre los jugadores de la consola de Microsoft, pues con esta onceava entrega la franquicia hace su debut entre las plataformas de la marca de Redmond. Y es que recordemos que Dragon Quest XI fue lanzado originalmente en 2017 para PlayStation 4 y PC, mientras que en el 2019 recibió una edición definitiva para Nintendo Switch que presentaba interesantes añadidos.

Es justo esta última versión la que aterriza en las consolas de octava generación de PlayStation y Xbox (compatible con PS5 y Xbox Series X), con un montón de contenido y opciones extras en relación a la edición original, haciendo que el Héroe este de vuelta para vivir su periplo en una aventura llena de fantasía, personajes entrañables y un mundo inabarcable lleno de paisajes y postales majestuosas.

Todo un clásico

Si hay algo que es digno de admirar en Dragon Quest es lo fiel que la franquicia ha sido a sus pilares desde el principio, implantando un sello propio que lo distingue del resto y que le permite mantener cierta permeabilidad a las siempre voraces e impositivas tendencias del mercado.

Y es que cuando estás por jugar uno de los títulos basados en la obra de Yuji Horii sabes de antemano que encontrarás elementos como los combates por turnos, personajes diseñados por Akira Toriyama que desbordan en carisma, partituras magistralmente compuestas por Koichi Sugiyama y una estructura de juego tremendamente clásica y tradicional. Todo ello, contextualizado dentro de un cuento de fantasía medieval repleto de tumultuosos castillos, reinos malditos, reyes déspotas, princesas que rescatar, señores oscuros, dragones y, por supuesto, héroes elegidos y predestinados a hacer que la luz se imponga sobre la oscuridad.

Foto: Square Enix

Esto es justo lo que nos ofrece Dragon Quest XI S: Ecos de un Pasado Perdido, y lo que lo convierte en uno de los mejores JRPG de su generación.

La edición definitiva

Como mencionábamos, nos encontramos ante una conversión directa del mismo juego que Square Enix lanzó el año pasado en Nintendo Switch con la añadidura de “Edición Definitiva”, aportando interesantes extras como nuevas misiones de historia centradas en los miembros de nuestro grupo, una banda sonora orquestal interpretada de forma majestuosa por la Sinfónica de Tokio, la posibilidad de jugar en un modo retro con gráficos de 16 bits, combates adaptados y doblaje japonés entre otros cambios, que hacen de ésta la versión más completa del juego.

Por otro lado, estamos ante un JRPG muy tradicional que no ha necesitado de ningún tipo de innovación en las mecánicas de juego o el sistema de progresión para lograr sumergirnos en una encantadora historia, llena de personajes carismáticos y que tienen la tremenda virtud de generar empatía desde el primer momento que interactuamos con ellos, gracias, en gran medida, a los valores que van exaltando en cada uno de sus diálogos y acciones.

Foto: Square Foto: Square Enix

Las dos principales mecánicas de juego serán la exploración y el combate por turnos: la primera ha sido implementada de forma extraordinaria, con mazamorras, pueblos, ciudades y regiones muy bien diseñadas, llenas de toda clase de monstruos y bestias que representan a los adversarios, y de actividades opcionales, secretos, tesoros y misiones secundarias que nos hacen recordar que estamos ante un juego de rol en todo su esplendor.

En lo pertinente a las batallas por turnos, debo reconocer en lo personal fue el aspecto que más me costó del juego. La dinámica que impone dicha mecánica nunca me ha cautivado como jugador, por lo que intente adaptarme lo mejor posible a las tácticas, estrategias y estilos de combate que presenta cada uno de los integrantes de tu grupo. Terminar por conocer la historia era el mejor aliciente para no caer en la desesperación, y es que como en todo JRPG, habrás de emplear la paciencia como virtud para así poder disfrutar de Dragon Quest XI S: Echoes of an Elusive Age.

Foto: Square Enix

Finalmente se trata de un viaje que merece la pena hacer, una aventura que de algún modo logra mantener nuestro interés, sustentándose en sus virtudes como el diseño de niveles y personajes, una banda sonora hermosa y un guion que permite construir un universo lleno de fantasía medieval que destaca por su coherencia y prolijidad.

Un pequeño sacrificio

El hecho de que sea una adaptación de la versión lanzada para Nintendo Switch en 2019, representa un pequeño sacrificio en lo que al apartado gráfico se refiere, pues algunos de los recortes que se hicieron para que el título funcionara en la consola híbrida se mantienen y resultan evidentes.

Foto: Square Enix

Existen personajes y ciertos elementos en los escenarios con un modelado un tanto desprolijo, lo que deriva en sensaciones gráficas menos vistosas, efectos de iluminación más básicos y texturas mucho más simples, sobre todo si se compara con lo que Dragon Quest XI presentó en 2017 en la propia PS4 y en PC.

Ahora bien, esto no significa que el juego se vea mal: por el contrario, es una aventura preciosa llena de momentos y paisajes que nos hacen aprovechar al máximo el Modo Foto que ha sido integrado para la Edición Definitiva, y que nos permite retratar auténticas postales de un mundo majestuoso en cada uno de sus rincones.

Foto: Square Enix

El regreso del Luminario, un destino que cumplir

Para poder completar la historia principal de Dragon Quest Age XI S: Echoes of an Elusive Age se debe estar dispuesto a invertir una buena cantidad de horas. Y por supuesto, como buen JRPG, una vez terminada la aventura de nuestros héroes, aún quedarán actividades y misiones secundarias por realizar en un vasto mundo lleno de opciones.

Es por ello que les comentaba que la paciencia será su mejor compañera, sobre todo ante ciertos momentos de la trama donde estar leyendo los cuadros de texto puede sentirse un poco aburrido. Sin embargo, el doblaje al japonés es tan bueno, la narrativa tan vibrante y los personajes tan entrañables, que uno siempre quiere quedarse un poco más dentro de la historia para conocer el desenlace de la misma.

La premisa es simple: se trata de la clásica historia del héroe que debe enfrentar todo tipo de amenazas para así cumplir con su peculiar destino y hacer que la luz se imponga sobre las sombras. Sin embargo, los personajes son tan carismáticos y el mundo en el que se desenvuelven tan majestuoso, que el juego se siente como algo muy especial pese a ocupar una fórmula ya conocida desde hace años. El regreso del Luminario no es solo una historia que merece ser contada, sino que vale la pena jugar y disfrutar de cabo a rabo.

Foto: Square Enix

Dragon Quest XI S: Ecos de un pasado perdido es un juego imprescindible para cualquier amante de los JRPG. En términos generales destaca en cada uno de sus apartados, y si nunca habías tenido la oportunidad de acompañar al Luminario en una de sus épicas aventuras junto a sus amigos, esta una oportunidad más que ideal para embarcarte en una maravillosa epopeya bajo el sello de garantía que significa el universo de Dragon Quest, sobre todo para los usuarios de Xbox. Y es que la serie hace su estreno en la marca verde, y lo hace por la puerta grande pues el título ha estado disponible desde el día de su lanzamiento para todos los suscriptores del servicio de Xbox Game Pass.

La onceava entrega de la saga del Héroe es un viaje que difícilmente olvidarás, y prueba por qué Dragon Quest es uno de los grandes pilares de la industria de los videojuegos, y una franquicia indispensable para todos los fanáticos de los juegos de rol.

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