Reseña – Metroid Dread, una aventura de corte clásico que nos recuerda lo increíble que es Samus Aran

Metroid Dread es el mejor juego de Switch de 2021.
César
Samus regresa para hacernos sentir en un survival horror | Imagen: Nintendo

A pesar de que llevamos varios años esperando noticias sobre Metroid Prime 4, Nintendo sorprendió a propios y extraños con el anuncio de Metroid Dread en el E3 de 2021, y volvió a dar otro golpe a nuestra incredulidad al programar su lanzamiento para tan solo unos meses después de la presentación. Por si lo anterior no hubiera sido suficiente, Samus regresó al estilo clásico, en un escenario 2D y un feeling que da continuidad a lo visto en Samus Returns (2017) para 3DS, pero con un toque futurista, rodeado de soledad, que parece invitarnos a jugar en la más profunda oscuridad con nuestro Nintendo Switch.

Metroid Dread es una increíble sorpresa, realizada con ese toque único que caracteriza a Nintendo, pues no busca extender su aventura de forma artificial o encontrar el hilo negro. Metroid Dread es una secuela que funciona por mantener sus elementos clásicos bajo los estándares actuales, siempre con la jugabilidad como punta de lanza y con una historia que hace sentido a los orígenes setenteros de la saga, así como a la bella y complicada continuidad que atesoramos de la saga en 2D de Samus Aran. Puede que eso sea suficiente para muchos, pero a continuación te cuento un poco más sobre todo lo que es Metroid Dread… el mejor juego de Switch que puedes encontrar este 2021.

Aran, Samus Aran

Tras recibir una señal de alerta sobre un avistamiento de los parásitos X, quienes lograron sobrevivir a la destrucción de SR388 en Metroid Fusion, Samus Aran es enviada al planeta ZDR para dar muerte a estas criaturas. Nuestra heroína es la única capaz de anteponerse a la amenaza, pues además de tener experiencia con el parásito, el ADN de Metroid que corre por su cuerpo le será de gran ayuda para evitar ser contagiada. Sin embargo, Samus no fue la primera en recibir la misión, la Federación Galáctica envío 7 unidades EMMI, robots de última generación capaces de adaptarse a cualquier condición para cumplir su misión… lamentablemente las unidades perdieron comunicación con la Federación luego de llegar a ZDR.

Nintendo

Como es costumbre en la serie, una vez que Samus Aran llega a ZDR es atacada por sorpresa y sometida por el enemigo, una criatura sumamente poderosa que no se esforzó en nada para superar a la cazarrecompensas. Samus es derrotada, desprendida de sus habilidades, pero por alguna razón su vida ha sido perdonada. Tras explorar durante algunos minutos, Samus descubre que el parásito X no es lo único de lo que debe preocuparse, ya que las unidades EMMI han sido hackeadas y ahora responden al enemigo, lo que supone un reto sumamente complejo y casi imposible de superar con las habilidades básicas del traje de combate que porta la heroína. Samus queda varada en un planeta desconocido, sin armas poderosas y con enemigos de alto peligro. Para sobrevivir tendrá que esconderse, huir y buscar la forma de regresar a su nave.

Nintendo no arriesga en términos narrativos, pero la idea general de la historia es lo suficientemente emocionante como para querer llegar hasta las últimas consecuencias. La atmósfera general de soledad e incertidumbre te pueden atrapar de inmediato, lo que, a mi parecer, nos deja ante una especie de Alien Isolation (2014) en 2D. Si bien la ambientación es muy similar a lo que conocemos de la serie, se nota una pequeña intención por presentar elementos de survival horror –quizá solo survival- al dejarnos libres en un planeta hostil, contra una serie de enemigos que el mismo juego nos dice claramente que son invencibles hasta que no encontremos las armas necesarias.

Estas unidades EMMI provocan que el juego tenga una personalidad única, incluso dentro de la saga, pues su programación a la Terminator, combinada con una versatilidad y apariencia de Xenomorfo evocan una presión constante para el jugador. No estamos ante un juego de horror como tal, a pesar que puede haber momentos muy tensos y persecuciones muy bien logradas, pero el diseño de personajes, en combinación con la historia y la construcción de los niveles podrían hacernos sentir ante un juego más aterrador de lo que imaginamos en un principio.

Nintendo

Por otro lado, el resto de enemigos, retos y la exhaustiva exploración del mapa están puestos de tal forma que la estructura se sienta clásica, pero con mecánicas más ágiles y divertidas, una actualización completa de lo que es Metroid. Cuando estamos lejos de las zonas cubiertas por los EMMI el juego cambia por completo de personalidad, manteniendo la dificultad, pero alejándonos de la presión que provoca una persecución llena de luces de emergencia y pasillos interminables. Interactuar con las criaturas de ZDR es emocionante, pero no tan brillante como la lucha contra los robots de la Federación Galáctica.

MercurySteam, amos del MetroidVania

Probablemente la idea de un MetroidVania nunca había tenido un mejor exponente que MercurySteam. Y es que el estudio español ya había trabajado con Castlevania durante las épocas de Lords of Shadow, que incluyó un juego en 2D para conectar la primera y segunda parte. Y si bien ya habían trabajado con Metroid en Samus Returns para 3DS, Metroid Dread es su primer juego original para la saga y hacen un trabajo impecable a la hora de colocar las mecánicas clásicas y obligarnos a explorar todo ZDR.

Nintendo

Tal y como marca la historia, Samus perdió sus habilidades y solo las puede recuperar a través de la tecnología Chozo que quedó abandonada en el planeta. Nuestro objetivo es avanzar por el mapa con un rayo básico y unos cuantos misiles, los cuales nos servirán para hacer explotar hasta el último rincón del escenario con el fin de encontrar mejoras para la salud, más munición y habilidades que van desde mejoras en los trajes para soportar calor y frío extremo, misiles mejorados, rayo más poderoso, ganchos para colgarlos por las paredes y la Morfosfera.

Una vez que encontramos una habilidad nueva el mismo juego nos invita a utilizarla para vencer al próximo jefe de nivel, mientras que para el EMMI existe una variante especial… que igual hay que estar buscando durante todo el juego. Sin embargo, el verdadero reto es dar con esas habilidades a través de una exploración detallada del escenario. Metroid Dread es un juego complicado, básicamente estamos en ZDR a nuestra suerte, y si bien no existe un límite de vidas, la forma en que el título nos pone a prueba es a través de lo que podemos aprender de nuestra última muerte.

Hay que batallar con cada pequeño reto para descubrir el patrón de los enemigos, encontrar ese rincón que oculta un pasaje secreto a otra pantalla o plataforma y, por supuesto, encontrar el arma correcta para destruir un muro, activar una puerta o sobrevivir al calor infernal de un volcán. Las pistas que encontramos son contadas y aparecen principalmente en la pantalla de carga que vemos tras morir y cargar el último punto de control. No hay señales o guías, solo un enorme mapa al que podemos colocarle algunos marcadores para avanzar según lo que recordamos.

Nintendo

Nada de lo anterior es una queja… ni siquiera de mi parte que soy un jugador prácticamente manco y que es todo un reto enfrentarme a este tipo de situaciones. Por ejemplo, hace unos días reseñé Far Cry 6 y disfrute mucho de su linealidad, del tener un objetivo claro, poder llegar y matar al malo, recuperar un objeto y volver al campamento para una nueva misión. Metroid Dread es totalmente lo opuesto, y todo el tiempo te obliga a pensar en una respuesta… o a comenzar a disparar a lo estúpido hasta que descubras que solo tenías que pasar por un pasillo al que no le pusiste atención durante la última hora y media.

Mientras que un jefe de nivel es relativamente sencillo, pues entendemos que nuestra arma más reciente es la clave y hasta se nos marcan algunas pautas para un contragolpe, el verdadero reto está en llegar a él. Vencer a un EMMI o una bestia perdida por ZDR es como un pequeño premio a nuestras habilidades, uno que podría hacernos sentir más listos de lo que en realidad somos. Metroid Dread es todo un desafío, digno de cualquier jugador que tenga la paciencia de su lado y que entienda las características de este juego y el género. En caso contrario puede resultar tedioso y poco divertido.

Nintendo

Todo lo anterior corresponde a la temática general de la serie, pero la incorporación de los EMMI nos muestra una nueva forma de jugar. Esos enemigos están colocados en partes específicas del escenario, donde la mayoría de las reglas se mantiene, pero que cambia dramáticamente el ritmo de juego y la atmósfera. Justo como mencionaba al inicio, las zonas de los EMMI se sienten como de Alien Isolation, pues solo podemos escondernos de los robots como si fueran aliens acechandonos; al principio solo podemos correr despavoridos y conforme vamos avanzando tenemos la opción de hacernos invisibles, ocultarnos en pequeños espacios con la Morfosfera o simplemente seguir corriendo.

Cabe destacar que estos robots no solo son indestructibles, al menos hasta que encontramos un ataque especial, sino que además son capaces de detectarnos con el más mínimo ruido que hagamos, tienen un rastreador bastante amplio y se mueven a una velocidad impresionante. Estas máquinas se pueden mover por espacios muy pequeños, son capaces de moverse por los muros y el techo sin problemas y si se topan con nosotros estamos casi muertos. Una vez que nos atrapan tenemos un par de oportunidades de contraatacar, pero esa chance es muy pequeña y casi siempre vamos a terminar muertos. Entre más avancemos y más muertes acumulemos será más sencillo esquivarlos, pero en un principio son casi invencibles.

Al igual que los jefes de nivel, vencer un EMMI es relativamente fácil con el rayo adecuado, y es la búsqueda del Cañón Omega lo que en verdad supone un reto, sobre todo en el ir y venir por el escenario. Si bien parte de la experiencia es explorar hasta el cansancio todo el mapa, la monotonía puede ser un tanto frustrante, en especial si necesitas llegar a cierto lugar y el EMMI aparece de la nada para condenarnos a repetir los últimos 5 minutos de juego. Como dije unos párrafos arriba, la paciencia es clave.

Nintendo

Gracias al diseño de niveles podemos hacer más llevadera la exploración. Cada pasillo, plataforma, pasaje secreto y demás elementos disponibles tienen una planificación impecable, donde la estructura cobra sentido cuando logramos descubrir el elemento clave que nos permite continuar nuestra aventura. Metroid Dread aprovecha la concepción de sus niveles para que la dificultad sea la protagonista, sin llegar a extender artificialmente la aventura solo por ser un juego complicado. Definitivamente tenemos que ponerle cerebro a nuestros movimientos para que sea más ágil el gameplay, pero no debes abrumarte si tardas en encontrar la salida o si ya llevas mucho tiempo en el mismo lugar.

Metroid Dread es un juego “rápido” de unas 9 horas en las manos de un jugador experimentado; yo he tardado poco más del doble que eso y me ha sido bastante complicado en varios momentos. Pero a lo que quiero llegar es que se trata de una experiencia bastante completa, con un gameplay desafiante y una historia bastante entretenida. Definitivamente vale la pena darle una oportunidad, incluso si no eres fan de la serie, pues por sí solo el juego se mantiene sin que te sientas obligado a jugar toda la serie. Además, Switch es una consola para experimentar, tal y como ya lo has hecho con Breath of the Wild o Animal Crossing.

¿Portátil o en televisión?

Nintendo

Comencé a jugar Metroid Dread en modo portátil y me pareció que visualmente era un gran logró por parte de Nintendo. Colores brillantes, buena iluminación, un gran diseño de escenarios y una ambientación llena de contrastes. Creo que es uno de los mejores juegos que podemos probar en modo portátil dentro de un Switch, sobre todo si ya cuentas con la versión OLED de la consola. Pero tuve que cambiar a jugar en la televisión porque las zonas de los EMMI emiten un parpadeo constante en un fondo blanco que me molestó demasiado. Así que ojo si eres fotosensible.

Jugar en la televisión no le quita encanto al gameplay… pero sí se nota menos espectacular. Mi pantalla es algo grande y es 4K, por lo que se nota una imagen estirada y con una definición bastante inferior. Definitivamente los gráficos no son los más espectaculares del mercado, y puede que creas que no importan del todo, pero sí le restan un poco de espectacularidad cuando las condiciones no son las más optimas. Aún así, me la pase muy bien jugando en la televisión, salvo algunos pequeños bajones de frames en las zonas de los EMMI con más enemigos. En general es una experiencia bastante placentera.

La banda sonora está al nivel del resto de los apartados, con pistas que acompañan de gran forma la ambientación y que nos dejan disfrutar de una experiencia más inmersiva. Si estás jugando en modo portátil procura usar audífonos para disfrutar de un juego más completo. Obviamente, las zonas de los EMMI tienen un toque particular, pues es ahí donde el juego se concentra en ofrecer la experiencia más relevante, con música tensa, un robot al acecho y mucho cuidado de nuestra parte para no ser sorprendidos.

Nintendo

Ya lo dije desde el inicio: Metroid Dread es el mejor juego de Switch de 2021. Una experiencia clásica a la que Nintendo le dio una actualización digna de nuestros tiempos, con una dirección que da sorpresas por atreverse a experimentar con la claustrofobia y la presión de un depredador. MercurySteam no juega únicamente a lo seguro y coloca a Samus en lugares poco comunes en sus más de 35 años de historia. Por momentos nos acercamos tan sutilmente a un juego de survival horror que no podemos evitar pensar en la revolución que podría ser esta idea para la franquicia.

Metroid Dread es todo lo que podríamos esperar para una secuela de la línea 2D, y a pesar de que Switch es una consola que lleva a la serie a nuevos jugadores, en ningún momento nos encontramos ante una traición a sus orígenes, sino todo lo contrario… es Metroid en su estado más puro.

***

En PASSWORD revelamos todos los secretos que envuelven la vida de los gamers otakus más exigentes. No te lo pierdas en nuestro canal de YouTube.

ANUNCIO
ANUNCIO