Reseña: Bravely Default, un intenso RPG bajo las luces de un arte chibi en Nintendo Switch

No basta con ser valiente, hay que saber actuar.
César
¿Listo para ser un héroe de la luz? Imagen: Nintendo

Llevamos prácticamente todo el siglo XXI alejándonos de la fórmula clásica del RPG por turnos… a menos que seas Pokémon. Juegos como Final Fantasy han apostado por la acción de manera directa en el combate; Dragon Quest por ideas más dinámicas que anteceden a los enfrentamientos; y en occidente los mayores exponentes del género se han encargado de combinar la aventura y los shooters con el juego de rol.

Sin embargo, Square Enix ha intentado que la idea clásica se mantenga viva con experimentos para consolas portátiles sobre todo cuando nos remontamos a las nuevas versión de Final Fantasy o Chrono Trigger en DS o a experimentos más recientes como Octopath Traveler y Bravely Default. Este último es precisamente el juego que nos atañe en esta ocasión o, mejor dicho, es su secuela la que nos ha tocado visitar en las últimas semanas en Nintendo Switch.

Valiente y osado

Bravely Default fue lanzado en Nintendo 3DS allá por 2012 en Japón y no vio la luz hasta un par de años después en América gracias a Nintendo. Este juego se colocó rápidamente como uno de los favoritos entre los poseedores de la portátil de la “gran N” por sus mecánicas clásicas, estilo de arte, historia y, sin duda alguna, por su factor nostalgia a las producciones ochenteras y noventeras de Square y Enix, o sea cuando las empresas estaban separadas.

Bravely Default II da “continuidad” a los dos títulos de la serie que vimos en Nintendo 3DS, y su concepción apela más a la producción y desarrollo en consolas portátiles que a una adaptación completa para hacerlo ver como un juego de consola casera. Por otro lado, y por experiencia propia, no es necesario que hayas jugado los dos títulos anteriores, pues no es una secuela directa y la historia se entiende sin problemas.

La onda tradicional de esta obra nos coloca ante un escenario familiar: estamos en la edad media donde una serie de personajes destinados (y obligados) a la grandeza debe poner manos a la obra para salvar a una princesa y, por consecuencia, a un reino. En esta ocasión nos encontramos ante el papel de Seth, un marinero que ha naufragado y que en el camino descubre que es un “héroe de la luz”.

Imagen: Nintendo

Mientras sobrevive a su falta de recuerdos y descubre que sus salvadores tienen una misión muy importante, nuestro héroe comienza un viaje en compañía de la princesa Gloria y otros tres personajes que buscan tesoros, son leales hasta la muerte y de vez en cuando tienen bromas que sí te sacan una sonrisa. Puede que todo suene genérico, pero ese no es el problema.

La mala noticia es que el desarrollo de esta historia clásica se pierde en las conversaciones que no tienen razón de ser en la aventura, los combates infinitos y un desarrollo de personajes bastante escueto y que no te ayuda a vincular del todo con los héroes bajo tu control. Bravely Default II se queda corto en su narrativa…. y no es por falta de tiempo. Pero ese toque clásico de Square Enix, y de los RPG en general, que te ayuda a conectar con los héroes simplemente no brilla dentro del juego.

La aventura con los héroes de la luz te puede llevar más de 70 horas, pues además de largo es un juego con un nivel de dificultad elevado, por lo que darse cuenta que el desarrollo de los personajes no existe complica demasiado el compromiso con la historia. Teniendo en cuenta que la narrativa es su elemento más importante, es recomendable que pienses muy bien en qué juego vas a invertir tu tiempo, sobre todo cuando en Switch hay aventuras legendarias como Xenoblade o Dragon Quest XI.

¿Perdimos por default?

Imagen: Nintendo

Si decides continuar en Bravely Default II te encontrarás con un interesante sistema de juego que al menos se diferencia de lo que tenemos hoy en día dentro del género. De hecho, el nombre del juego tiene que ver con la mecánica de los combates, en donde tienes la opción de Bravely y Default.

El juego te lo explica a detalle desde el inicio, pero igual te lo mencionó rápido: default se utiliza para “saltar el turno”, por lo que no lanzas ningún ataque y terminas acumulando un PB (Punto Brave). Luego tienen el Bravely que puedes utilizar según la cantidad de PB que tengas acumulados, por lo que tienen una mayor oportunidad de vencer al enemigo si los utilizas sabiamente.

Si logras entender la dinámica principal tendrás varios puntos a tu favor, pero también debes ser muy cuidadoso con el resto de características disponibles. Bravely Default II no es un RPG clásico por su historia o por mantener las batallas por turnos, es un RPG clásico porque todo lo que haces debe ser ejecutado con mucho más que una corazonada o sin pensarlo al menos un par de veces.

Imagen: Nintendo

Dentro del juego puedes explorar el reino con el fin de llegar a tu siguiente misión, por lo que en el camino te encontrarás con monstruos que varían su dificultad pero que principalmente están ahí para levelear. El mismo juego nos advierte con la cantidad de enemigos que tendremos que pasar mucho tiempo leveleando, y después de un par de horas te darás cuenta que las batallas no son nada sencillas.

Y es que no solo tienes que tener un nivel aceptable, sino que además debes cuidar muy bien la clase de tus personajes, llevando tanto al mago blanco como al negro, un personaje con un buen tanque, y hasta un personaje que solo esté ahí para aguantar mientras los demás se curan. Y no es que haya variedad de personajes, sino que deberás seleccionar bien el “trabajo” que cada uno tiene dentro del equipo. En este punto también deberás poner atención a las armas, magias y habilidades, con el fin de cubrir elementos básicos para el combate… lo que puede ir desde un ataque de fuego o un buen arco, hasta no olvidar un personaje que revela las debilidades del enemigo.

Es la estrategia del juego la que te puede mantener ocupado durante un buen rato, al menos para levelear y demostrarle a ese enemigo que te mato ya 10 veces que sí lo puedes derrotar. El proceso es tortuoso y en momentos puede llegar a ser aburrido, pero más que un defecto, yo lo pondría como una cuestión inherente del título. Aquí es donde la parte portátil entra y le pones pausa, pones en reposo la Switch y sigues con tu vida hasta que se te ocurra una mejor combinación para vencer.

Imagen: Nintendo

No sé si esto sea una ventaja (yo lo amaría en Pokémon) pero el juego te permite acelerar prácticamente todo lo que pasa: desde la velocidad con la que andas por el mapa, hasta las conversaciones y las batallas. Una idea que parece entender que la historia no es tan buena y que levelear es demasiado tardado, entonces aceleras todo y se hace más sencillo darle una oportunidad al juego. Repito, no sé si sea malo o bueno, pero puede mantener el interés del jugador, en mi caso así fue.

Un último punto a destacar dentro del juego es la parte de las expediciones, tras unas horas de juego consigues un barco y éste se “usa” cuando dejas tu consola en modo reposo, con el juego corriendo. Al regresar a la partida, tendrás la notificación de haber recibido varios objetos y hasta algunos puntos de experiencia, lo que resulta muy útil para seguir avanzando en la historia… es como cuando el Dr. Strange está estudiando con su forma astral y está dormido con su forma física.

Ve hacía la luz…

A pesar de que el juego tiene un contraste extremo entre el arte de la portada y los modelos en 3D de los personajes, a la Nintendo Switch le cuesta un poco de trabajo cargar el juego y por momentos hay bajones en las animaciones o en modo portátil el juego no parece que se vea tan bien como debería. Incluso la idea chibi de todo el juego hace un poco molesto ver el juego en la pantalla de Switch, pues el tamaño no favorece a la vista.

Imagen: Nintendo

Pase prácticamente todo el juego jugando en la televisión y la verdad es que disfruté mucho la experiencia, desde el tema de la calidad visual, hasta la lectura completa de los menús y textos de ayuda. No fui del todo fan del estilo visual, sobre todo cuando el arte promocional tiene unas ilustraciones increíbles y realistas de los personajes, pero tampoco lo pondría como un punto en contra, pues tiene sus buenos momentos.

Como también mencioné al inicio, parece que Square Enix nunca intentó despegarse de la idea de un juego para consolas portátiles y se fue por completo con esa concepto en Nintendo Switch. Podrá no ser el mejor RPG de la actualidad, pero tiene un buen toque para defender sus ideales ante las “necesidades” contemporáneas del género y la industria. Por otro lado, la banda sonora es bastante cumplidora, lo mismo que el doblaje en japonés e ingles, aunque recomiendo más el primero. Nada sobresaliente y pocos errores puntuales, como los ya mencionados.

Bravely Default II es un juego que seguramente vas a disfrutar si la serie ha tocado tu vida en algún momento o si la idea de los RPG actuales jamás te ha gustado del todo. Por otro lado, debes tener mucha paciencia y estar muy abierto a lo que ofrece esta entrega si estás en busca de una experiencia “nueva”. Ya hice mención a un par de juegos que pueden ser más interesantes en nuestros días, pero si aún así te sientes tentado por la luz, puedes ir tranquilo, pues la recompensa es suficiente como para experimentar esta aventura.

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