Reseña – Assassin’s Creed Valhalla: Wrath of the Druids, la aventura irlandesa en PS5, PS4, Xbox Series X/S, Xbox One y PC

El nuevo DLC de Assassin's Creed Valhalla nos lleva a una interesante aventura por Irlanda.
Ayax Bellido
Eivor tendrá que enfrentar la ira de los Druidas | Imagen: Ubisoft

A casi seis meses del lanzamiento de Assassin’s Creed: Valhalla, Ubisoft presenta su primera gran expansión y nos da la oportunidad de regresar a la aventura vikinga con el DLC llamado Wrath of the Druids para PlayStation 5, PS4, Xbox Series X/S, Xbox One y PC, el cual nos da una interesante y entretenida mirada de Irlanda, y sobre todo, de su principal ciudad y ahora capital Dublín.

Y es que vale decir que desde hace un par de entregas la saga de Assassin’s Creed cambió la formula respecto al tiempo de desarrollo y vida que tiene cada uno de sus videojuegos: dejo atrás los títulos anuales para crear juegos de extensos mapas con cientos de rincones por explorar e historias que alcanzan las 60 o 70 horas de juego con facilidad, para posteriormente, recibir un DLC que amplía la aventura. Para Valhalla ha sido Wrath of the Druids, una historia nos llevará a tierras irlandesas para que con nuestro drakkar y la feroz tripulación, llevemos el legado de los poderosos e imparables vikingos al oeste de la Gran Bretaña.

El cuerno anuncia una nueva aventura

Todo comienza cuando el cuerno anuncia la llegada de una misteriosa mujer al puerto de Ravensthorpe. Por supuesto, Eivor acudirá curioso a su encuentro y tras platicar con ella recibirás una carta de un viejo conocido. Se trata de Barid, un primo de Eivor en Noruega que ahora radica en Irlanda, donde se ha proclamado el rey de la ciudad de Dublín.

Barid te invita a que lo vistes en aquellas tierras que se encuentran al oeste de Inglaterra, y por supuesto, tu aceptarás y emprenderás el viaje. Es así, que tras un largo recorrido a través de las aguas del norte, llegaremos a un puerto que a todos luces se encuentra en un periodo de transición, y que dista del esplendor de las grandes ciudades de Inglaterra.

Imagen: Ubisoft

Aquí tendremos el ansiado reencuentro familiar con Barid, e inmediatamente nos embarcaremos en una aventura que tendrá como propósito asegurar el trono y ganarnos la sonrisa del gran rey de Irlanda, Flann Sinna, además de que en al camino ayudaremos a proteger el legado del nuestro primo promoviendo el comercio en Dublín.

Como mencionamos en Wrath of the Druids encontraremos una Dublin creciente, de calles y muelles insípidos, con construcciones austeras pero con un emergente aroma de prosperidad. Se trata de un puerto en periodo de transición, levantado por vikingos y fundado por irlandeses, por lo que el sincretismo es evidente en cada una de sus esquinas, con escandinavos adaptándose a las más fieles tradiciones cristianas, mientras el paisaje esta compuesto por enormes cruces e iglesias que a un costado pueden tener una enorme estatua de Odín a la cual rezan los guerreros del norte por igual.

Imagen: Ubisoft

En ese sentido, Ubisoft ha vuelto a mostrar una enorme prolijidad en la ambientación, mostrando un fiel retrato de la Dublín y la nación de Irlanda en general del siglo IX. Además, como mencionamos en la reseña de AC Valhalla estamos ante el juego más contemplativo de la saga, por lo que las amplias praderas de tonalidades verdes, los cielos quebradizos, los castillos tumultuosos, las ruinas de antiguas civilizaciones y los caudalosos ríos en los que navegamos con nuestro drakkar no podían faltar dentro de éste DLC

Y es que vale decir que la interpretación del contexto histórico ha sido magnífica y se ve apuntalada por una narrativa que se enfoca por completo en la gente, ideas, conceptos, miedos y retos que afronta una sociedad que busca la unificación como símbolo de progreso. Esto último, es el pilar sobre el que se sostiene esta nueva aventura, pues Wrath of the Druids se aleja por completo de la narrativa principal del juego, y salvo algunos guiños intrascendentes a la historia de Sigurd y Eivor, lo esencial e interesante en este viaje es ver como los conflictos sociales, políticos y religiosos de la época se van encargando de darle forma a la naciente nación de Irlanda.

Imagen: Ubisoft

Los hijos de Danu

En Irlanda, la Orden del los Antiguos aún no ha metido sus narices, pero esto no evita que haya poderosos enemigos y grupos que operan en las sombras con el firme propósito de evitar que el rey Flann Sinna y sus ideales triunfen y se impongan en todo el territorio.

Se trata de un culto antiguo de Irlanda, conocidos como Los Hijos de Danu, quienes se niegan a que se les arranquen sus costumbres y pensamientos más arraigados, los cuales defenderán a toda costa. Por supuesto, Eivor pondrá a disposición todas sus habilidades de guerrero y tendrá la complicada tarea de desmantelar a esta organización.

La ferocidad y habilidad de Eivor para enfrentar a cada uno de sus enemigos volverá a quedar de manifiesto, sin embargo, la historia nos ha enseñado que ningún acontecimiento bélico termina con la sangre derramada, pues una vez que el conflicto ha sido resuelto con el acero en el campo de batalla, todavía queda tomar decisiones complicadas que definen el legado de toda una cultura.

Imagen: Ubisoft

Y ahí estará Eivor de nueva cuenta con esa responsabilidad sobre sus hombros; aunque claro, ya no es el mismo que emprendió el viaje de Noruega a Inglaterra: aquí encontramos un personaje más maduro, sabio y con menos dudas respecto a todo aquello que representa el mundo en occidente. Entiende mejor las costumbres y tradiciones de los cristianos, y esto le permite desarrollarse con otro aire y una mayor seguridad, incluso ante los propios reyes y lideres religiosos de la región.

El legado del Mata Lobos

Wrath of the Druids no cambia las mecánicas de juego, árbol de habilidades y sistema de progreso que se nos fue presentado en Assassin’s Creed Valhalla, y no solo son las mismas, sino que toda la experiencia obtenida en Inglaterra la trasladas a Irlanda y viceversa, pues todo lo que obtengamos en estas nuevas tierras nos las podremos llevar de regreso a Ravensthorpe.

En Irlanda también recibiremos nuevos atuendos, armas y todo tipo de accesorios típicos de la región, los cuales obtendremos por medio de un regalo o de la búsqueda y exploración en las ruinas antiguas, tal y como funciona en la historia principal del juego.

Imagen: Ubisoft

Por otro lado, respecto a la tripulación la dinámica también sigue siendo la misma: saquear monasterios para obtener recursos que le permitan a Dublín controlar el comercio y crear nuevas rutas de intercambio de textiles, minerales y otros tantos objetos de valor.

Por último, en este DLC y en general en Assassin’s Creed Valhalla he echado de menos algunas referencias históricas relacionadas a personajes o escenarios. Es decir, uno de los encantos de la franquicia era encontrarse con protagonistas como Leonardo Da Vinci, Nicolás Maquiavelo, George Washington, Marqués de Sade o Graham Bell por mencionar solo algunos, y en esta ocasión esas caras tan connotadas y contrastadas han brillado por su ausencia, o al menos, ignorancia no me ha permitido notarlas.

Imagen: Ubisoft

En general, pienso que el objetivo de Wrath of the Druids se ha cumplido, el cual es continuar con lo establecido dentro de la aventura principal de Valhalla y ofrecer contenido extra que ha terminado por ser interesante y entretenido. Por supuesto, al tratarse de un DLC sería ilógico esperar innovaciones que cambien por completo la forma en que jugamos la parte principal del título, por lo que si el juego no te convenció hace 6 meses, esta expansión no cambiara tu opinión pues en esencia sigue siendo más de lo mismo.

Por el contrario, si Valhalla es un juego que te convenció y gusto, sin duda el viaje por Irlanda con Eivor el Mata Lobos es una experiencia más que interesante, divertida y contemplativa que no puedes perderte.

¿Jugarás Assassin’s Creed Valhalla: Wrath of the Druids?

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