Reseña: Mortal Kombat, aceptémoslo no era muy difícil superar a la película de los noventa

Finish Him!
César
Imagen: Warner Bros. Pictures

Desde hace algunos años los gamers tienen la suerte de disfrutar de buenas películas inspiradas en videojuegos. Ya sea espetando la esencia de los personajes y las historias, aceptando su naturaleza infantil o con una buena dosis de easter eggs, la nueva oleada de cine videojueguil se ha sabido colar entre el cine de superhéroes, remakes y secuelas de cada verano.  

La nueva versión de Mortal Kombat, cinta que se inspira casi por completo en los juegos más recientes de Warner y Netherrealm, se ha alzado con un poco de esta suerte en su regreso a la pantalla grande. Tras un par de retrasos con menos promoción que el Snyder Cut, Warner Bros. le da esperanzas a los jugadores con una cinta que se muestra a la altura de una franquicia en donde la sangre, los ninjas de colores y el mal gusto suelen ser los grandes protagonistas 

Mortal Kombat (2021) retoma la trama original del juego en donde la Tierra y el Mundo Exterior definen su destino a través de un torneo de artes marciales en donde los mejores peleadores de cada bando tienen que luchar hasta su último aliento. La existencia de este torneo tiene como principal fin evitar que el Mundo Exterior haga más grande su reino y acabe con la vida en la Tierra, por lo que tienen que ganar 10 veces para poder invadir sin problemas nuestro planeta 

Al igual que en los videojuegos, la Tierra ya perdió 9 veces el Mortal Kombat (nombre oficial del torneo), por lo que Lord Raiden está desesperado por encontrar a sus nuevos campeones y con ello intentar frenar al hechicero Shang Tsung y a sus poderosos guerreros. Como parte de esta rivalidad, la historia de la película le da un espacio al conflicto entre dos clanes ninja, los Lin Kuei (Sub Zero) y los Shirai Ryu (Scorpion)Por lo tanto, la legendaria rivalidad sea adapta por conveniencia a la nueva trama, para que –casi- todos nuestros peleadores favoritos tengan su momento. 

Lamentablemente el guion y el ritmo de la película son tan apresurados que cuando la acción parece llegar al punto más importante, se detiene abruptamente para que descubramos que solo hemos visto las bases de lo que pretende ser una nueva franquicia cinematográficaWarner quiere otro universo del cual disponer en los próximos años, con miras a repetir el éxito de los últimos tres juegos de la serie principal en Xbox y PlayStationSabía que al menos veríamos un indicio para la secuela, por lo que solo me ha sorprendido la forma tan directa en la que se ha presentado esta idea.  

Hay que hablar un poco de Cole Young, el protagonista de la película y personaje original de este universo. Mi mayor temor era que este nuevo héroe opacará a los personajes que todos queremos ver, pero no ha sido el caso. Young es una especie de “elegido” por culpa de su linaje, pero su participación, historia y desarrollo lo dejan bien parado en la trama, sin llevarse el cien por ciento los reflectores y con un viaje que se adapta completamente al lore de la saga. ¿Pudo ser sustituido por un personaje de los juegos? Sí, pero la licencia que se tomó la producción no está mal y probablemente lo veamos como DLC en el futuro. 

Imagen: Warner Bros. Pictures

El resto de los personajes cumplen con su participación en la cinta, sin meterse en grandes conflictos emocionales, con el único punto en contra de que la amenaza nunca parece tan importante como nos lo hacen creer. Del roster de personajes en los videojuegos vemos las caras más conocidas de ambos lados: Raiden, Shang Tsung, Mileena, Kano, Sonya Blade, Liu Kang, Kung Lao, KabalJax y Goro. Sí, falta varios, pero hay pistas de muchos más en la película. Y sí, la película se toma su tiempo para que cada peleador tenga un momento que simule las animaciones de los videojuegos, así salga casi de la nada, el chiste es que entiendas la referencia. 

La historia, aunque sencilla, funciona para que podamos tomarle cariño a los peleadores e incluso demos nuestro sello de aprobación, proveniente de nuestra nostalgia, para los atuendos, movimientos y hasta sonidos clásicos del videojuegoPara los gamers el desarrollo de los personajes se completará con lo que se conoce de la serie por el arcade y las consolas, mientras que para el resto de la audiencia las dudas pasarán a segundo plano por culpa de las peleas y una trama que se resuelve sin mucho esfuerzo, y que no se cansa de apuntar a una secuela cada que tiene la oportunidad.  

Imagen: Warner Bros. Pictures

Las secuencias de acción consiguen emular los violentos enfrentamientos que hay en los videojuegos. Sin que la acción sea tan grotesca como en Mortal Kombat XI (donde cada ataque parece un fatality), las coreografías, efectos especiales y algunos diálogos son tan emocionantes como tomar el control y trabar a tu amigo en una reta. Y son justo estos momentos los que mayor fan service ofrecen al espectador, con chistes y referencias que dibujarán una sonrisa en muchos jugadores. Mortal Kombat  no es precisamente la serie que más destaque por su historia, y su propia naturaleza es más la de una parodia del género, por lo que de algún modo entiendo que la película apunte más a complacer al fan que a mostrar una película compleja. 

El ejemplo perfecto está en el director, Simon McQuoid, quien no es muy bueno a la hora de colocar los easter eggs de forma sutil, pero al menos lo ha intentado y se agradece la forma en que abraza por completo varias de las historias de la serie; desde los golpes clásicos en las coreográficas o la mención a personajes de segunda categoría para contextualizar la historia de este nuevo universo. Mortal Kombat entiende casi por completo su origen y se deja llevar por el momento, o sea la idea de tener un universo cinematográfico. ¿Está mal? Para el cine sí, para el jugador de Mortal Kombat es todo un triunfo. 

¿Y los fatalities? Como ya mencioné, el nivel de sangre dentro de la cinta no se compara con lo que vemos en los videojuegos, pero hay suficientes miembros rotos y cuerpos bañados de rojo como para celebrar esta adaptación. Y lo mejor de todo es que los movimientos clásicos de fatality aparecen en muchas ocasiones, con una digna versión live action. Al ver el fatality de Kano en el tráiler sentí que habían mostrado mucho más de lo que deberían, pero hay tantos en el corte final que ese avance es solo una probadita.  

Imagen: Warner Bros. Pictures

El ritmo de la película es su mayor problema, principalmente porque pasa mucho en muy poco tiempo e incluso podemos ver eventos que nos dejan muy lejos de la continuidad que conocemos por los videojuegos. Pensar en toda una serie de películas mucho antes del estreno es lo que afecta por completo este primer acercamiento al Mortal Kombat, pues el evento principal solo será posible si la taquilla favorece al rebootSi lo anterior no sucede solo nos vamos a quedar con las ganas de más y con una oportunidad perdida para para la serie.  

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